Por: News IMEF
El mercado internacional del petróleo atraviesa uno de sus episodios de mayor inestabilidad en los últimos años. La disrupción generada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán ha incrementado considerablemente los precios del crudo y de los combustibles importados, generando severas presiones sobre las finanzas públicas de México y dificultando las decisiones comerciales de los importadores de gasolina y diésel.
Impacto en los precios y volatilidad del crudo
De acuerdo con un análisis del Comité de Energía e Infraestructura del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), las condiciones del mercado han cambiado de forma drástica entre 2025 y 2026:
- Petróleo WTI: Pasó de un promedio de 65.4 dólares por barril en 2025 a 83.9 dólares entre enero y agosto de 2026, mientras que su desviación estándar se triplicó al pasar de 5.3 a 16.0 dólares.
- Gasolina importada: El precio promedio estimado de importación subió un 9%, pasando de 20.4 a 22.3 pesos por litro, con una volatilidad que aumentó 111%.
- Diésel: Mostró el escenario más severo, incrementando su precio promedio de 22.1 a 24.2 pesos por litro (9% de aumento), con un disparo en su volatilidad del 150%.
El costo fiscal de mantener el control de precios
Para mitigar la transferencia de estos costos internacionales al consumidor final, el gobierno mexicano mantiene acuerdos con gasolineros para fijar topes de precios (24 pesos por litro para la gasolina Magna y 27 pesos para el diésel). Sin embargo, esta estrategia requiere que la Secretaría de Hacienda ajuste semanalmente el estímulo fiscal sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Mientras que en 2025 el IEPS no requirió subsidio alguno y aportó ingresos por más de 444,000 millones de pesos, para junio de 2026 el monto acumulado del estímulo fiscal superó los 47,300 millones de pesos, erosionando la recaudación tributaria.
Margarita Pérez Miranda, presidenta del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF, advirtió que la continuidad de este escenario representará un costo fiscal creciente para el país, señalando además que el diésel es el eslabón más vulnerable en la cadena de suministro energético para este año.
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