Por: Pie de Página
El Posgrado en Estudios e Intervención Feministas del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca), perteneciente a la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes del Estado de Chiapas (Unicach), atraviesa una severa crisis tras la rescisión de contrato de cuatro de sus profesoras-investigadoras. La notificación fue enviada vía correo electrónico, en un hecho que ha encendido las alarmas en el ámbito académico y feminista del país.
Días después de los despidos, la Unicach emitió un comunicado oficial donde argumentó que la decisión respondió a presuntas conductas de acoso laboral (mobbing), racismo, exclusión e invisibilización. Sin embargo, las docentes afectadas denuncian que se trata de un acto de violencia institucional, persecución administrativa y una abierta falta de debido proceso por parte de las autoridades universitarias.
Disputas internas e irregularidades en el proceso
Entre las académicas despedidas se encuentra la doctora Teresa Garzón Martínez, una de las fundadoras de este programa académico inaugurado hace 11 años, reconocido por ser pionero en estudios sobre feminismos decoloniales y mujeres indígenas. Garzón sostuvo que el conflicto va más allá de lo expuesto por la universidad y responde a disputas internas por espacios y becas de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
La investigadora señaló la falta de diálogo por parte de la rectora de la Unicach, Juana de Dios López Jiménez, así como un deterioro constante en las condiciones de infraestructura e insumos básicos del instituto. Asimismo, explicó que las investigaciones en su contra carecen de pruebas documentales y se sustentan únicamente en testimonios descontextualizados, por lo que las docentes interpusieron y ganaron un recurso de amparo para poder acceder a su expediente de más de mil páginas.
Acompañamiento a denuncias y falta de mediación institucional
Las académicas afectadas vinculan las represalias a su postura crítica dentro de la institución y al acompañamiento que brindaron a estudiantes de la carrera de Biología, quienes habían denunciado acoso sexual por parte de un docente sin recibir atención adecuada por parte de las defensorías universitarias.
Aunque sectores del alumnado y la actual coordinadora del posgrado respaldan los señalamientos de la rectoría, colectivos académicos coinciden en que las autoridades no previeron ni encauzaron el conflicto a tiempo. La situación ha dejado al descubierto la falta de mecanismos institucionales de mediación en la Unicach, derivando en el despido de docentes y poniendo en riesgo la estabilidad de un posgrado emblemático para la región.
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