Por: José Luis Castellanos González / Milenio
En las avenidas y calles de la Zona Metropolitana de Guadalajara es cada vez más frecuente observar un fenómeno peculiar: un alto porcentaje del parque vehicular —estimado entre el 15% y el 20%— circula con placas provenientes de otros estados como Michoacán, Nayarit, Morelos, Oaxaca y Sinaloa. Lejos de tratarse de un flujo constante de turistas, estos vehículos pertenecen a residentes habituales que han encontrado en el emplacamiento foráneo una alternativa para protegerse del sistema de fotomultas local.
El impacto del esquema de sanciones y concesiones
La proliferación de placas ajenas a la entidad surge como respuesta a las políticas recaudatorias implementadas por el gobierno estatal. La concesión de radares de velocidad y la meta de imposición masiva de fotomultas han llevado a los automovilistas a calificar las sanciones como excesivas. Dado que Jalisco carece de convenios eficaces para el cobro de infracciones a vehículos con matrículas de la mayoría de las entidades vecinas, registrar el automóvil fuera del estado garantiza la evasión de estos cobros.
A esto se suma el elevado costo en el impuesto sobre adquisición de vehículos automotores usados. Ante la ausencia de una tenencia local, las administraciones estatales han incrementado los costos en el cambio de propietario, desincentivando aún más el registro vehicular dentro de Jalisco.
Falta de criterio y anarquía vial en la metrópoli
El problema vial en la entidad no se limita a la evasión de sanciones y trámites locales; abarca también una falta generalizada de cultura de cumplimiento de las normas de tránsito:
- Motociclistas: Ignoran habitualmente las luces rojas de los semáforos y los límites de velocidad.
- Automovilistas: Eluden los reglamentos amparándose en la impunidad que otorgan las placas foráneas.
- Autoridades municipales y estatales: Muestran incapacidad para poner orden o toman decisiones de logística desafortunadas, como el cierre de carriles en avenidas principales durante horas pico para labores menores.
La seguridad y el orden vial en la Zona Metropolitana de Guadalajara requieren de un compromiso compartido entre la ciudadanía y las autoridades. Mientras el gobierno no replantee sus esquemas de recaudación y mantenga un control efectivo del tránsito, la red de complicaciones administrativas y viales continuará afectando la calidad de vida de los habitantes de Jalisco.
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