De la oportunidad a la realidad: La infraestructura energética como pilar clave del 'nearshoring' en México

De la oportunidad a la realidad: La infraestructura energética como pilar clave del 'nearshoring' en México

Por: Francisco Ripoll

Durante los últimos años, el nearshoring se consolidó como una de las oportunidades de desarrollo económico más prometedoras para México. La relocalización de cadenas productivas hacia América del Norte abrió una ventana inédita para atraer inversión, fortalecer la industria nacional y profundizar la integración regional. Sin embargo, la conversación actual exige tomar perspectiva.

De la expectativa a la ejecución productiva

El fenómeno del nearshoring no ha desaparecido, pero sí ha entrado en una fase más madura y exigente. Tras el entusiasmo inicial, México enfrenta una etapa en la que deberá demostrar su capacidad para transformar el interés de los inversionistas en proyectos productivos de largo plazo. La oportunidad permanece, pero ya no basta con promocionarla: es indispensable crear las condiciones para materializarla.

Por ello, el desafío central para el país ya no es solo atraer capitales, sino garantizar un entorno donde esas inversiones puedan prosperar. Entre dichas condiciones, la infraestructura energética ocupa un lugar prioritario.

Gas natural: Un activo estratégico regional

La experiencia internacional demuestra que la decisión de instalar una nueva planta industrial ya no se basa únicamente en costos laborales o facilidades logísticas. La disponibilidad de energía suficiente, competitiva y confiable es hoy un criterio determinante. En este ámbito, a diferencia de otras regiones del mundo afectadas por tensiones geopolíticas y volatilidad de precios, México cuenta con la ventaja de que su suministro de gas natural proviene principalmente de Estados Unidos y está integrado al mercado de Norteamérica.

La Prospectiva de Gas Natural de la Secretaría de Energía (SENER) refleja la relevancia de esta fuente de energía: en 2022, la región Noreste concentró el 31.1% de la demanda nacional de gas natural, con Nuevo León como una de las entidades con mayor consumo industrial.

Nuevo León: Un modelo de competitividad e infraestructura

El caso de Nuevo León resulta altamente ilustrativo. Su ubicación geográfica, ecosistema manufacturero y capacidad energética le han permitido responder con rapidez al arribo de nuevas empresas y a la expansión de parques industriales. De acuerdo con el Índice de Competitividad Estatal 2025 del IMCO, la entidad se ubica en el tercer lugar nacional, lo que confirma cómo el fortalecimiento de la infraestructura energética sostiene la competitividad y acompaña el crecimiento industrial.

La lección para todo México es directa: si se busca aprovechar la reconfiguración de las cadenas productivas, es necesario pasar de la lógica de atraer inversiones a una estrategia orientada a hacer viables las inversiones. Esto implica desarrollar infraestructura antes de que la demanda se convierta en una restricción operativa.

El futuro del nearshoring en México

La discusión sobre el nearshoring no debe enfocarse únicamente en cuántas empresas desean establecerse en México, sino en cuántas se tiene la capacidad de recibir adecuadamente. La diferencia entre una oportunidad discursiva y una realidad económica sostenible radica en la capacidad para construir la infraestructura que sustente dicho crecimiento.

En un entorno donde las industrias demandan confiabilidad, costos competitivos y potencial de expansión, el gas natural seguirá siendo un aliado estratégico esencial para respaldar la generación eléctrica y habilitar los nuevos proyectos de inversión que el país requiere.


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