Por: Meganoticias
México es refugio de aproximadamente 140 de las más de 1,400 especies de murciélagos descritas a nivel global. Con cerca del 10% de la biodiversidad mundial de estos mamíferos voladores, el país se consolida como un territorio megadiverso donde estos animales desempeñan un papel ecológico vital como polinizadores, dispersores de semillas y controladores naturales de plagas.
Impacto ambiental y valor ecológico
El aporte de los murciélagos al equilibrio ambiental es invaluable. De acuerdo con el Dr. Jesús Campos Serrano, biólogo e investigador del Laboratorio de Conservación de la Fauna Silvestre de la UAM Iztapalapa, el proceso digestivo de las especies frugívoras prepara a las semillas para su posterior germinación. Además, su excremento —conocido como guano— funciona como un fertilizante altamente nutritivo que restaura los suelos.
Por otro lado, las especies insectívoras cumplen una función clave en la salud pública. "Al controlar poblaciones de insectos como los mosquitos, que transmiten enfermedades como el dengue, reducen la probabilidad de que se presenten brotes epidemiológicos en las comunidades", destacó el especialista.
Estudios sobre hibernación y cambio climático
Investigaciones lideradas por el doctor Rodrigo Medellín Legorreta, del Instituto de Ecología de la UNAM, revelaron que en México existen al menos 16 especies de murciélagos que hibernan, distribuidas en más de 100 sitios registrados en entidades como Chihuahua, Coahuila, Zacatecas, Puebla, Veracruz y la Ciudad de México, cerca del Eje Neovolcánico y la Sierra Madre.
Durante la hibernación, estos especímenes desaceleran drásticamente su metabolismo, reduciendo sus latidos cardíacos de 200 a solo uno por minuto para sobrevivir al invierno a temperaturas de entre 0 y 5 °C. Sin embargo, el cambio climático global altera estas dinámicas al modificar la disponibilidad de alimento, sus patrones migratorios y sus períodos de conservación.
Invasión del hábitat y mitos urbanos
A las afectaciones térmicas se suma la constante expansión urbana sobre áreas naturales. Nicolás Romero de Jesús, coordinador del Club Halcones Tehuacán, advierte que la invasión humana en cerros y periferias naturales ha destruido refugios históricos.
Esta desorientación obliga a las poblaciones de murciélagos a desplazarse a asentamientos urbanos, buscando refugio en alcantarillas, terrenos baldíos, árboles frondosos y construcciones abandonadas. Esta proximidad incrementa los enfrentamientos con la población civil, motivados por la desinformación.
"En algunas comunidades son mal vistos por ignorancia. Existe la falsa creencia de que atacan a los seres humanos, por lo que cuando la gente encuentra un refugio, suele quemarlo o matar a los animales a pedradas", lamentó Romero de Jesús. Expertos reiteran la necesidad urgente de promover la educación ambiental para proteger a estas especies fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas locales.
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