Por: Vanguardia
Un estudio de campo realizado en el Área de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen, en el norte de Coahuila, logró documentar la presencia de ocho especies de murciélagos. La investigación fue llevada a cabo por especialistas del Instituto de Ecología en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente estatal en un territorio que abarca los municipios de Ocampo, Múzquiz y Acuña.
Controladores naturales de plagas y polinizadores
La mayoría de los ejemplares registrados en la zona son de hábito insectívoro, lo que los convierte en aliados fundamentales para el control biológico de plagas agrícolas y forestales. Asimismo, diversas especies registradas cumplen funciones vitales en la polinización de la flora local y en la dispersión de semillas, garantizando la regeneración del ecosistema.
Especies registradas durante la exploración
- Murciélago orejón de Townsend (Corynorhinus townsendii): Caracterizado por sus grandes orejas, su dieta se basa principalmente en polillas nocturnas.
- Murciélago moreno norteamericano (Eptesicus fuscus): Especie que destaca por consumir escarabajos y otros insectos de impacto forestal.
- Murciélago barba arrugada (Mormoops megalophylla): Tiene su localidad tipo en Parras, Coahuila. Forma grandes colonias en cuevas y combate insectos nocivos para el campo.
- Murciélago ratón de California (Myotis californicus): Utiliza las cavernas como refugio e hiberna durante los meses más fríos.
- Murciélago ratón de cara negra (Myotis ciliolabrum): Otra de las especies que registra hábitos de hibernación en territorio mexicano.
- Murciélago de cañón (Parastrellus hesperus): Se alberga habitualmente entre las grietas de cañones y formaciones rocosas.
- Murciélago canoso de cola peluda (Lasiurus cinereus): Identificable por su espeso y abundante pelaje.
- Murciélago pálido (Antrozous pallidus): Especie depredadora capaz de alimentarse incluso de escorpiones.
Refugios clave para la biodiversidad
La secretaria de Medio Ambiente de Coahuila, Diana Susana Estens de la Garza, enfatizó la importancia de conservar las cuevas, cañones y fisuras rocosas que sirven como morada a estos animales, señalando además que funcionan como excelentes bioindicadores del estado de salud ambiental.
“Conocerlos es el primer paso para protegerlos. Los murciélagos son parte de nuestro patrimonio natural y cumplen una labor silenciosa, pero esencial para la conservación de la biodiversidad de Coahuila”, concluyó la funcionaria.
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