Por: AFP
Asheville, Estados Unidos.— Los ministros de Finanzas de los países del G20 se encuentran reunidos en Asheville, Carolina del Norte, en un encuentro marcado por la estrategia de la administración de Donald Trump para sumar aliados a su ofensiva económica contra Irán y defender sus polémicas políticas arancelarias.
Las discusiones oficiales están dirigidas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, junto al presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh. Aunque Washington busca centrar la agenda en alternativas para impulsar el crecimiento, la desregulación y la reducción de los desequilibrios comerciales, la geopolítica y los desacuerdos internos dominan el ambiente del encuentro.
Aislamiento de Teherán y fricciones arancelarias
Bessent ha sido el encargado de liderar la estrategia de sanciones del gobierno estadounidense contra Irán. Durante sus reuniones bilaterales en Asheville, el funcionario reiterará la advertencia de aislar del sistema financiero occidental a las naciones que mantengan relaciones comerciales con el régimen iraní.
Por otro lado, la política comercial de EE. UU. continúa generando división. Pese a que la Corte Suprema frenó gran parte de las tarifas impuestas por la Casa Blanca, el gobierno reabrió disputas comerciales con Canadá. Especialistas del centro de investigación Atlantic Council advierten que la falta de cohesión en el G7 dificulta que se logren acuerdos sólidos en el foro del G20, en un contexto global marcado por la inflación y el aumento de las tasas de interés.
Ausencias geopolíticas y bloques paralelos
La cita de este año refleja además un complejo panorama diplomático debido a exclusiones y ausencias de peso:
- Sudáfrica: Fue excluida del encuentro por la administración estadounidense a raíz de desacuerdos diplomáticos.
- Brasil: No envió a su ministro de Hacienda debido a los constantes choques entre Donald Trump y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
- Polonia: Asiste como nación invitada gracias a su notable expansión económica.
- Rusia: Cuenta con representación diplomática de la Cancillería, hecho que causó malestar entre delegaciones europeas debido a la guerra con Ucrania.
De forma paralela, el presidente ruso Vladímir Putin sostiene encuentros en Kirguistán en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), coincidiendo con los líderes de China, India e Irán para fortalecer un bloque económico y de seguridad alternativo a la influencia de Occidente.
Controversia por el acceso a la prensa
El evento en Asheville no ha estado exento de polémica con los medios de comunicación. Cadenas y periódicos internacionales como Bloomberg y The New York Times denunciaron la falta de acreditación para cubrir las reuniones. En respuesta, un vocero del Tesoro informó que se otorgó acceso a cerca de 300 periodistas y argumentó que se busca promover una cobertura centrada en los hechos.
El calendario de reuniones del G20 bajo la presidencia de Estados Unidos concluirá a mediados de diciembre con la cumbre de jefes de Estado, la cual se celebrará en Florida.
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