Por: Grupo Milenio
Apenas un día después de haber reasumido sus funciones como gobernador de Sinaloa tras 112 días de ausencia, Rubén Rocha Moya volvió a solicitar una licencia de separación del cargo por tiempo indefinido ante el Congreso del Estado. Su efímero regreso estuvo marcado por el distanciamiento de la dirigencia de Morena, severas críticas políticas y una creciente presión social ante la crisis de seguridad que azota a la entidad.
Aislamiento político y presión social
El retorno de Rocha Moya a Palacio de Gobierno generó un inmediato rechazo de diversos sectores de la sociedad civil y organismos empresariales, quienes convocaron a manifestaciones masivas para exigir su renuncia definitiva. Sin embargo, el golpe decisivo vino desde el propio ámbito político.
Desde la Ciudad de México, la Secretaría de Gobernación calificó su reincorporación como una decisión estrictamente personal, mientras que la dirigencia nacional de Morena y gobernadores emanados del partido tomaron distancia, asegurando que no tenían conocimiento previo de su regreso y llamando a actuar con madurez y responsabilidad institucional.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura contundente a través de sus redes sociales al señalar que "ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación". Posteriormente, en breves declaraciones a la prensa, la mandataria confirmó que no sostuvo comunicación previa con el gobernador sinaloense antes de su reaparición.
Una nueva solicitud de licencia
Ante el evidente costo político y la falta de respaldo, Rocha Moya presentó un documento ante la Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa solicitando separarse de la gubernatura por un periodo mayor a 30 días con carácter indefinido, argumentando considerarlo "pertinente".
A través de sus redes sociales, el mandatario hizo pública la solicitud acompañada del mensaje: "Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo", cerrando así un capitulo de incertidumbre inmediata, pero abriendo de nuevo la interrogante sobre quién asumirá la titularidad del Poder Ejecutivo estatal.
Violencia sin tregua e investigaciones abiertas
Mientras se desarrollaban las reuniones políticas en Palacio de Gobierno, la violencia en la entidad no se detuvo. Tan solo en la jornada de su efímero regreso, la Fiscalía General del Estado abrió múltiples carpetas de investigación por homicidios dolosos y feminicidios en municipios como Culiacán, Mazatlán, Navolato y Ahome.
Adicionalmente, el gobernador sigue envuelto en la controversia por las investigaciones en torno a los hechos del 25 de julio de 2024, fecha en la que fue detenido Ismael "El Mayo" Zambada y asesinado el político Héctor Melesio Cuén Ojeda. Pese a que Rocha ha negado categóricamente cualquier vínculo o presencia en dicha reunión, la reciente detención de testigos clave mantiene el caso bajo el escrutinio judicial y mediático.
Trayectoria del mandatario
Rubén Rocha Moya es originario de Badiraguato, Sinaloa. Es licenciado en Derecho por la UNAM y cuenta con una maestría en Ciencias de la Educación. Con una trayectoria política iniciada en el liderazgo estudiantil campesino, se desempeñó como senador de la República en 2018 antes de ganar la gubernatura de Sinaloa en las elecciones de 2021 mediante la alianza entre Morena y el Partido Sinaloense (PAS).
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