El calentamiento del mar altera la distribución del pulpo en el Cantábrico y alarma a los pescadores

El calentamiento del mar altera la distribución del pulpo en el Cantábrico y alarma a los pescadores

Por: OkDiario

El paulatino incremento de la temperatura en los océanos no solo altera las condiciones fisicoquímicas del mar, sino que está modificando los hábitats, patrones de alimentación y ciclos reproductivos de diversas especies marinas. En el norte de España, el pulpo es uno de los animales que refleja de forma más evidente el impacto de estas transformaciones climáticas.

Disminución de capturas y desigualdades en la costa

Tras la finalización de la veda biológica iniciada el pasado 1 de julio, buena parte de la flota que opera en el mar Cantábrico y en el litoral gallego ha percibido un descenso notable en la presencia de ejemplares en comparación con campañas previas.

José Antonio Pérez, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Galicia y patrón mayor de Ribeira, confirmó que las capturas han caído respecto al año anterior. Entre los principales factores señalados por el sector destacan:

  • Alteraciones térmicas: Desplazamiento de los animales hacia áreas con temperaturas más adecuadas.
  • Factores meteorológicos: Un invierno marcado por intensos temporales.
  • Desfasaje en los ciclos: Presencia de ejemplares con hueva en las rías fuera de las fechas estipuladas para el descanso biológico.

El fenómeno del afloramiento: diferencias entre el norte y el sur

Los científicos y técnicos recalcan que la menor presencia de pulpos en las zonas habituales de pesca no significa que la especie esté desapareciendo, sino que está modificando su distribución geográfica. Miguel Salvande, técnico de la Consejería de Mar del Gobierno de Galicia, explicó que el comportamiento varía de manera sustancial según la zona geográfica:

  • De Finisterre hacia el norte (Cantábrico): Se registran caídas marcadas en la producción pesquera debido a un mayor calentamiento de las capas superficiales de agua.
  • De Finisterre hacia el sur (Rías Bajas): Las cifras de captura se mantienen en rangos habituales gracias a un fenómeno oceanográfico clave: el afloramiento costero.

Durante la primavera y el verano, los vientos del nordeste desplazan el agua superficial de las Rías Bajas hacia mar abierto, permitiendo el ascenso de masas de agua profunda mucho más frías (de entre 11 y 13 °C) y ricas en nutrientes. Esto revitaliza la cadena alimentaria marina y protege a las poblaciones locales del sobrecalentamiento.

Consecuencias para el sector pesquero

Al carecer de un sistema de afloramiento comparable, el Cantábrico acumula mayor radiación solar en la superficie durante los meses cálidos. Al no mezclarse adecuadamente con las capas inferiores, el pulpo tiende a migrar hacia mayores profundidades o latitudes situadas más al norte de Europa.

Esta migración representa un desafío directo para la flota artesanal y las comunidades costeras que dependen históricamente de este recurso. Para mantener la actividad, los trabajadores del mar deberán adaptar sus técnicas, desplazarse a zonas diferentes y adecuar sus calendarios a la nueva realidad térmica del océano.


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