Por: Redacción N+
El Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S) de la Unión Europea confirmó un nuevo e inquietante hito ambiental: la temperatura promedio de la superficie marina mundial alcanzó los 21.1 grados centígrados el pasado sábado 22 de agosto. Esta cifra supera por dos centésimas el récord previo registrado en marzo de 2024 (21.09 °C), evidenciando el impacto combinado del calentamiento global y una manifestación extrema del fenómeno de El Niño.
Un adelanto del clima futuro
El C3S, encargada del monitoreo climático espacial desde 1979, señaló que este récord se da en un contexto de calentamiento continuado a largo plazo de los océanos. La actual interacción entre este ciclo térmico natural en el Pacífico tropical y el cambio climático de origen humano ha encendido las alarmas de los servicios meteorológicos de todo el mundo.
Expertos en climatología como Zeke Hausfather y Andrew Dessler, profesor de la Universidad Texas A&M, han estimado que este evento de El Niño podría elevar la temperatura media global en 0.3 °C para 2027, convirtiéndolo potencialmente en el año más caluroso registrado. Dessler advirtió que las marcas actuales representan "un adelanto del futuro", pues anticipan niveles de calor que no se preveían de forma habitual hasta finales de la década de 2030. Por su parte, Mike McPhaden, investigador de la NOAA, coincidió en que no es improbable que 2027 se sitúe 1.7 °C por encima de los niveles preindustriales.
Amenaza creciente para la vida marina
Los estragos de este incremento sostenido de temperatura ya están afectando a los ecosistemas marinos y a las poblaciones humanas que dependen de ellos. Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, enfatizó la gravedad de la situación:
- Estrés térmico: El número de días de olas de calor marinas a nivel global se ha más que triplicado desde principios de la década de 1990.
- Impacto acumulado: El fenómeno de El Niño aporta calor adicional a un sistema oceánico que ya viene acumulando décadas de calentamiento global.
- Consecuencias directas: La alteración súbita de los ecosistemas marinos pone en riesgo la biodiversidad oceánica y la subsistencia de las comunidades costeras.
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