Entre el veto de las potencias y la austeridad: la ONU enfrenta una crisis existencial

Entre el veto de las potencias y la austeridad: la ONU enfrenta una crisis existencial

Por: Análisis Plural

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) atraviesa una de las encrucijadas más profundas de su historia. Un reciente estudio analítico elaborado por la investigadora Diana Gómez, del Tecnológico de Monterrey, advierte que la creciente brecha entre el mandato del organismo y su desempeño real frente a graves conflictos internacionales ha llevado al sistema multilateral a una crisis existencial de legitimidad y operatividad.

Factores de la parálisis multilateral

El análisis señala que la interacción de diversos factores de poder ha erosionado progresivamente los tres pilares fundamentales del organismo —paz, desarrollo y derechos humanos—, convirtiendo a la ONU en un actor reactivo y condicionado por las grandes potencias:

  • El derecho de veto: El abuso del veto en el Consejo de Seguridad desvirtúa el sistema de seguridad colectiva y bloquea la acción ante atrocidades masivas.
  • Geopolítica y asimetrías: Las diferencias en la distribución del poder internacional provocan respuestas selectivas e inequitativas ante las emergencias globales.
  • Estrangulamiento financiero: La financiarización de la cooperación y los persistentes recortes presupuestarios comprometen severamente la capacidad operativa de las misiones.

Patrones de inacción en conflictos globales

A través del examen de crisis recientes en escenarios como Gaza, Sudán, la República Democrática del Congo y Haití, el estudio identifica dinámicas recurrentes de bloqueo e impotencia política. En casos particulares como el de Haití, la crisis se agrava por señalamientos de abusos en misiones de seguridad, lo que deteriora de manera directa la confianza en el sistema internacional.

Símbolos frente a reformas estructurales

Pese al deterioro institucional, persisten expectativas respecto al futuro de la organización, como la histórica posibilidad de elegir por primera vez a una mujer al frente de la Secretaría General. Sin embargo, el análisis concluye que un relevo simbólico será insuficiente si no se implementan transformaciones profundas en las reglas de poder global, en la financiación del organismo y en el cumplimiento estricto del derecho internacional para evitar la deriva definitiva de la ONU hacia la irrelevancia.


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