Por: MILENIO
Ante la creciente problemática del tráfico e internación ilegal de pieles exóticas en el país, autoridades locales y defensores ambientales exigieron un incremento urgente en el presupuesto destinado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para la contratación de más inspectores en estados clave como Guanajuato, Veracruz y Tamaulipas.
Impacto de los recortes presupuestales en la biodiversidad
Pamela Rodríguez Flores, funcionaria de la Jefatura de Protección Animal del municipio de Cazares, Veracruz, señaló que los constantes recortes financieros a la Profepa han mermado de forma directa la capacidad operativa del organismo. Esta falta de personal de vigilancia ha derivado en una escasa regulación y supervisión en zonas críticas donde se comercia fauna silvestre de forma ilícita.
"Una de las problemáticas con la que ha estado Profepa es que les castiguen el presupuesto. El que siempre haya recortes presupuestales ha mermado realmente la protección de nuestra biodiversidad", afirmó Rodríguez Flores, destacando que la ausencia de verificaciones constantes genera impunidad y fortalece el mercado negro.
Ruta del tráfico: de las zonas de extracción a la industria del calzado
Diversos informes señalan que estados como Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí operan como puntos de extracción ilegal de ejemplares, particularmente de cocodrilo. Posteriormente, la piel es trasladada a Guanajuato —especialmente a la conocida Zona Piel en León— para ser empleada en la confección de calzado y productos de marroquinería.
Frente a esta cadena ilícita, se ha solicitado a las autoridades federales la realización de operativos e inspecciones periódicas tanto en carreteras como en establecimientos comerciales y criaderos clandestinos. La funcionaria advirtió que el aprovechamiento no regulado de fauna silvestre acarrea severas consecuencias ambientales, económicas y de bienestar animal que requieren atención inmediata.
Fuente: Enlace original