La geopolítica del Estrecho de Ormuz: El viraje de Trump entre la presión electoral y el control energético

La geopolítica del Estrecho de Ormuz: El viraje de Trump entre la presión electoral y el control energético

Por: Periódico La República

El Estrecho de Ormuz se consolida como uno de los puntos más estratégicos del sistema internacional. Al conectar el Golfo Pérsico con el Océano Índico, actúa como un canal vital por el que transita una parte crucial de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural procedentes de países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar e Irán con destino a Asia y Europa.

Intereses geopolíticos y el giro estratégico de Washington

Para la República Islámica de Irán, el control del estrecho representa un escudo estratégico y una importante carta de negociación frente a Estados Unidos e Israel. Por su parte, para Washington, garantizar la libertad de navegación en la zona es un asunto clave de seguridad nacional, directamente vinculado con la estabilidad de los precios internacionales del petróleo y el control de la inflación en la economía estadounidense.

De cara a las elecciones de medio término en Estados Unidos, la administración del presidente Donald Trump ha mostrado un cambio de rumbo en su política exterior, priorizando las sanciones y el estrangulamiento económico sobre las operaciones militares directas. Este enfoque de presión diplomática y económica también se refleja en su postura reciente hacia Cuba, Nicaragua y Venezuela, así como en el reordenamiento de recursos militares estratégicos hacia Medio Oriente.

La pretensión sobre el Estrecho de Ormuz y sus obstáculos

En este escenario, el presidente Trump declaró su interés en considerar el Estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, incluso difundiendo proclamaciones al respecto en sus redes sociales. Sin embargo, analistas advierten que una acción de esta naturaleza enfrenta serios obstáculos:

  • El Derecho Internacional: Una declaración unilateral no invalida la soberanía territorial de los estados ribereños como Irán y Omán sobre sus aguas.
  • Oposición de Teherán: El régimen iraní ha rechazado de forma tajante cualquier pretensión de control externo sobre el corredor marítimo.
  • Soberanía de Omán: Como nación árabe ribereña y mediadora histórica en los conflictos de la región, sus derechos territoriales se verían directamente afectados.

Impacto en el mercado petrolero y clave electoral

Más allá de la viabilidad jurídica, la postura de la Casa Blanca se interpreta como una narrativa geopolítica orientada a movilizar el voto republicano para el Congreso. Paralelamente, con el precio del petróleo cotizando al alza y superando los 90 dólares por barril debido a la incertidumbre en la región, la estrategia busca enviar señales de control para estabilizar los mercados energéticos.

Asegurar la navegación pacífica, evitar la proliferación nuclear en la región, contener la inflación y lograr el éxito político en las urnas componen los complejos desafíos del panorama geopolítico actual.


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