Por: La República
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) generativa está acelerando una redefinición del trabajo sin precedentes, modificando no solo qué profesiones existirán en el futuro, sino la naturaleza misma de casi cualquier puesto laboral.
Transformación de habilidades sobre la eliminación de puestos
El debate tradicional sobre si la tecnología destruirá o creará empleos suele abordarse de manera limitada. Según datos del Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, para el año 2030 las transformaciones tecnológicas y económicas podrían generar alrededor de 170 millones de nuevos puestos y desplazar unos 92 millones, dejando un saldo positivo. Sin embargo, el dato más crítico es que cerca del 40% de las habilidades requeridas en el trabajo cambiarán.
Este panorama implica que el mayor impacto de la IA no será la pérdida automática de millones de empleos, sino la necesidad de que los profesionales aprendan a desempeñarlos de forma distinta. A diferencia de las automatizaciones del pasado, enfocadas en tareas físicas o repetitivas, la IA actual redacta, analiza datos, programa, diseña y apoya la toma de decisiones estratégicas.
El insustituible valor del criterio humano
A pesar de la velocidad de la IA para procesar información o elaborar borradores, el juicio humano profundo sigue siendo insustituible. En áreas estratégicas como la gestión de personas, el liderazgo y la selección de ejecutivos, evaluar aspectos clave requiere de interpretación y sensibilidad humana:
- Liderazgo y empatía: Comprender cómo una persona influye en su equipo y responde bajo presión.
- Cultura organizacional: Analizar si un profesional encajará en el entorno de una empresa específica.
- Potencial futuro: Evaluar no solo lo que alguien ya ha hecho, sino lo que podría llegar a lograr.
En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que, aunque uno de cada cuatro trabajadores en el mundo tiene exposición a la IA generativa, la transformación de los puestos es sustancialmente más probable que su desaparición completa.
Nuevas exigencias para la empleabilidad y las empresas
Este nuevo paradigma obliga a replantear el concepto de empleabilidad. Aunque los títulos universitarios y la experiencia previa conservan su valor, la capacidad de aprender, desaprender y adaptarse con rapidez se convierte en el atributo más preciado. El valor profesional se traslada de la producción básica de información hacia la habilidad para formular mejores preguntas, identificar riesgos, validar datos y tomar decisiones fundamentadas.
Para las empresas, el desafío consiste en no limitar la IA a una simple herramienta de reducción de costos o planillas. Las organizaciones líderes serán aquellas que rediseñen sus procesos para elevar la productividad, mejorar la calidad de sus decisiones y potenciar la capacidad de su talento humano.
Fuente: Enlace original