Por: Carlos Puig / Milenio
En un contexto donde el Gobierno federal ha emprendido una abierta confrontación contra el periodismo y los medios de comunicación, la historia demuestra que este tipo de disputas raras veces benefician a las administraciones públicas. Frente al encono y los sealamientos lanzados desde el poder, el periodismo riguroso responde con su herramienta más eficaz: la investigación documentada.
El caso Sinaloa: contradicciones en las estadísticas oficiales
Un claro ejemplo de este trabajo informativo es la reciente investigación publicada por el periódico Noroeste, bajo la dirección de Adrián López. El reportaje revela cómo la Fiscalía General del Estado de Sinaloa ha recurrido a omisiones y reclasificaciones de delitos para alterar la estadística de muertes violentas en la entidad durante el conflicto entre facciones del crimen organizado.
Mientras el Gobierno federal presumía una reducción del 52 por ciento en los homicidios en Sinaloa, el análisis de Noroeste demostró que la Fiscalía estatal dejó fuera del registro oficial al menos 133 muertes violentas. Esta manipulación incluyó la redefinición opaca de asesinatos de civiles, elementos policiales y víctimas colaterales.
Metodología frente a la opacidad
De acuerdo con la investigación, el ajuste en las cifras comenzó a intensificarse tras las visitas periódicas del Gabinete de Seguridad federal a la entidad. A partir de ese momento, la fiscalía local empezó a emplear criterios discrecionales sin ofrecer explicaciones públicas sobre los cambios metodológicos.
La investigación del medio sinaloense no se basó en especulaciones, sino en el desarrollo de una base de datos propia, alimentada y actualizada diariamente a través de solicitudes de información pública y contrastada minuciosamente con el trabajo de campo de sus reporteros en todo el estado.
Este ejercicio confirma que, más allá de los discursos oficiales y la molestia gubernamental, la búsqueda de la verdad mediante el periodismo de datos sigue siendo fundamental para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en la sociedad.
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