México busca congelar aranceles al acero y al sector automotriz durante la revisión del T-MEC

México busca congelar aranceles al acero y al sector automotriz durante la revisión del T-MEC

Por: GPI NEWS

De cara a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno mexicano ha planteado a las autoridades estadounidenses congelar la imposición de nuevas tarifas arancelarias. La estrategia nacional busca argumentar técnicamente que la profunda integración de las cadenas productivas de América del Norte beneficia a ambas economías y que imponer cargas adicionales perjudica la competitividad regional.

Sectores estratégicos: Automotriz y siderúrgico

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo que México mantiene una conversación fluida y constante con funcionarios de Washington para lograr condiciones más equitativas en sectores clave. Uno de los puntos centrales de la postura mexicana se enfoca en la industria automotriz:

  • Tratamiento inequitativo: Los vehículos exportados desde México enfrentan aranceles del 25%, mientras que autos procedentes de países fuera del bloque (como Japón, Corea del Sur o Alemania) pagan una tarifa del 15%.
  • Cadenas transfronterizas: Los automóviles fabricados en la región requieren componentes que cruzan las fronteras en múltiples ocasiones antes del ensamblaje final, incorporando un alto porcentaje de insumos estadounidenses.

En el sector siderúrgico, la delegación mexicana cuestiona la aplicación de un arancel del 50% al acero, destacando que México registra un déficit comercial en este rubro frente a Estados Unidos. Al ser un insumo elemental para la manufactura de maquinaria y equipo, el incremento en los costos del acero impacta directamente a diversos eslabones industriales de toda la región.

Integración industrial vs. presiones políticas

Especialistas en comercio exterior señalan que la interdependencia productiva es la baza principal de México. Adrián González, presidente de Global Alliance Solutions, enfatizó que gravar productos mexicanos con insumos estadounidenses termina afectando a la propia industria de EE. UU., por lo que la resolución del conflicto se inclinará hacia la negociación política más que jurídica.

Sin embargo, el panorama presenta un alto grado de complejidad. Jorge Molina, consultor de comercio internacional, advierte que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha endurecido su postura. Según el analista, el debate no solo radicará en demostrar el impacto negativo de los aranceles, sino en qué concesiones u ofrecimientos estará dispuesta a dar la representación mexicana a cambio de una reducción tarifaria.

La revisión del T-MEC avanza en un entorno de alta presión proteccionista, donde la definición sobre el flujo arancelario determinará los costos, la proveeduría y el futuro de las cadenas de suministro integradas en Norteamérica.


Fuente: Enlace original