Por: Grupo Milenio
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha intensificado sus operativos para combatir la tala ilegal que afecta gravemente a 39 municipios del Estado de México. A pesar del desmantelamiento de aserraderos clandestinos y el aseguramiento de maquinaria y madera, la depredación de los recursos forestales continúa siendo una amenaza crítica para la región.
Impacto ambiental y severidad de la problemática
La explotación irregular de los bosques mexiquenses no solo destruye hectáreas de vegetación, sino que tiene consecuencias directas e irreversibles en el entorno de la población local, afectando principalmente tres rubros esenciales:
- Calidad del aire: La reducción de la masa forestal disminuye severamente la captura de dióxido de carbono y la generación de oxígeno.
- Recursos hídricos: La deforestación altera los ciclos de lluvia y degrada las cuencas hidráulicas que abastecen de agua a la entidad y a la Zona Metropolitana.
- Estabilidad climática: La pérdida del arbolado acelera la erosión del suelo y desequilibra las temperaturas locales.
Enfrentamiento al crimen ambiental
Durante las recientes intervenciones, las autoridades federales han tenido que hacer frente a redes criminales dedicadas al tráfico de madera. A pesar de los constantes decomisos de materia prima y herramientas de corte, la Profepa y las corporaciones de seguridad mantienen esfuerzos coordinados para frenar el avance de la tala furtiva y proteger las áreas naturales protegidas del estado.
Fuente: Enlace original