Por: El Heraldo de Saltillo
Con el objetivo de fortalecer la seguridad patrimonial y física de las familias coahuilenses, el diputado local Guillermo Ruiz Guerra presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa de reforma a los artículos 12 y 54 de la Ley de Vivienda para el Estado de Coahuila. La propuesta busca incorporar criterios técnicos y de planeación que reduzcan la vulnerabilidad de las viviendas ante fenómenos naturales y el impacto del cambio climático.
Un desafío global con repercusión local
Durante la exposición de motivos, el legislador señaló que la frecuencia e intensidad de las olas de calor, sequías, lluvias extremas e inundaciones comprometen directamente la integridad de los inmuebles y la continuidad de servicios básicos esenciales como agua potable, drenaje, electricidad y atención de emergencias.
Para fundamentar el proyecto, Ruiz Guerra refirió datos del Informe sobre las Ciudades del Mundo 2026, publicado por ONU-Hábitat, cuyas proyecciones advierten que los desastres climáticos podrían destruir hasta 167 millones de viviendas a nivel global para el año 2040 si no se toman medidas preventivas en la ordenación del territorio.
Factores clave en la edificación segura
La propuesta destaca que la vulnerabilidad de un hogar no responde únicamente a la fuerza del evento meteorológico, sino también a su emplazamiento y características constructivas. Entre los factores críticos planteados para la nueva regulación destacan:
- Ubicación estratégica: Evitar la construcción en zonas de riesgo como cauces naturales, laderas inestables o áreas propensas a deslaves e inundaciones.
- Criterios bioclimáticos: Incorporar una correcta orientación, aislamiento térmico, ventilación natural y el uso de materiales adecuados al entorno.
- Acceso a servicios: Garantizar la disponibilidad sustentable de recursos básicos como el agua y la infraestructura de drenaje.
Adaptación y mitigación en Coahuila
Alineada con el Programa Estatal de Cambio Climático 2022-2031, la iniciativa establece que la planificación habitacional debe priorizar los análisis de riesgo ambiental previsibles del terreno por encima de los factores inmediatos de costo o disponibilidad.
Finalmente, se enfatiza la importancia de integrar tanto la adaptación (para reducir riesgos directos a la población) como la mitigación (orientada a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero), promoviendo así desarrollos habitacionales más seguros, eficientes y sostenibles en la entidad.
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