Por: Proceso
Un eventual triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos no garantizará un alivio en las relaciones comerciales para México. Especialistas y centros de análisis advierten que el presidente Donald Trump mantendrá e incluso podría intensificar su política proteccionista durante 2027, dejando en la incertidumbre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Nacionalismo económico pese a contrapesos
De acuerdo con una evaluación del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, el hecho de que los demócratas tomen el control de una o ambas cámaras del Congreso no despojará a Trump de los instrumentos normativos para presionar comercialmente a sus socios. El análisis prevé que, como efecto dominó, la administración republicana fortalecerá su «nacionalismo económico y patriotismo comercial».
Por su parte, la firma de consultoría Integralia coincide en que un cambio en la mayoría legislativa no reducirá las presiones hacia México. Por el contrario, mientras más obstáculos enfrente el mandatario en la política interna debido a investigaciones y fiscalización parlamentaria, mayor podría ser su interés por refugiarse en la política exterior para construir su legado, convirtiendo a México nuevamente en el blanco de exigencias sobre seguridad, narcotráfico y comercio.
El futuro del T-MEC se mantiene en la incertidumbre
Las negociaciones del acuerdo trinacional continuarán bajo un clima de desconfianza. Tras la negativa de Washington para extender la vigencia del T-MEC por otros 16 años, el tratado entró en un esquema de revisiones periódicas anuales.
Entre los principales puntos de fricción que impiden un panorama claro para el comercio regional se encuentran:
- Reglas de origen: El porcentaje requerido de insumos fabricados en América del Norte para gozar de arancel cero.
- Insumos de terceros países: La regulación sobre componentes provenientes de regiones fuera del bloque.
- Presencia de China: La preocupación estadounidense por la participación del gigante asiático en las cadenas de suministro instaladas en México.
Instrumentos legales de presión a disposición de la Casa Blanca
El informe de la UNAM subraya que el Ejecutivo estadounidense cuenta con herramientas jurídicas vigentes para frenar importaciones o proteger su industria nacional de manera unilateral, sin requerir aval del Congreso:
- Buy American Act: Marco normativo que obliga a priorizar la compra de insumos de origen estadounidense en licitaciones del gobierno federal.
- Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial: Facultad presidencial que permite ajustar o restringir importaciones mediante aranceles si se determina que estas amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos.
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