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¿Qué son los microplásticos en alimentos y cómo afectan a la salud? – Gastrolab
Los microplásticos en alimentos es un tema que ha generado preocupación en la sociedad y los propios científicos que analizan cómo estas pequeñas partículas afectan a la salud en general por medio de ingredientes frescos, textiles y productos de belleza.
Los microplásticos son diminutas partículas de plástico, de menos de 5 milímetros de diámetro, que se encuentran en diversos entornos, incluyendo el agua potable, el aire y los productos alimenticios. Estas partículas pueden provenir de envases plásticos, textiles sintéticos y otros residuos industriales que terminan en los ecosistemas y, finalmente, en la cadena alimentaria humana.
De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el mal manejo de los residuos ha convertido los plásticos, en especial los que tienen un tamaño menor a los 5 milímetros, en uno de los contaminantes más comunes del planeta, encontrándose en el aire que respiramos, nuestro sistema hídrico y en la cadena alimentaria. Pero, cómo afectan al encontrarlos en los alimentos que consumimos día con día.
FOTO: Shutterstock / Imagen Ilustrativa
Cómo afectan los microplásticos de los alimentos en la salud
Los microplásticos han sido detectados en una gran variedad de alimentos, especialmente en productos marinos como pescados y mariscos, ya que los océanos son grandes receptores de desechos plásticos. Además, también se han encontrado en la sal de mesa, la miel, el azúcar y en bebidas embotelladas, donde se introducen debido a la contaminación ambiental o al proceso de producción y empaque.
Pese a que el tema aún se encuentra en estudios profundos para determinar el daño exacto que podrían causar, los primeros resultados compartidos por los especialistas, determinan que podrían causar inflamación, estrés oxidativo y alteraciones en el sistema endocrino.
Para reducir la exposición a los microplásticos, los expertos recomiendan evitar el uso excesivo de plásticos de un solo uso, optar por envases de vidrio o acero inoxidable, filtrar el agua potable y preferir alimentos frescos en lugar de procesados. Además de tratar de poner un «granito de arena» en métodos sustentables y amigables con el medio ambiente.
También es importante mencionar que más allá de los alimentos, los microplásticos también se encuentran en productos cotidianos como cosméticos, productos de higiene personal, ropa sintética y utensilios plásticos. La exposición a estas partículas puede ocurrir no solo a través de la ingesta de alimentos, sino también por inhalación y contacto directo con objetos plásticos.