
Algunos sacerdotes no pedían las firmas porque apoyan la minería: Padre Chopin
“Hay sacerdotes que por su corazón político no les permite tomar una decisión racional y mucho menos de fe, no tendría que haber duda porque es el principio vital el que está en juego”
Alma Vilches
@AlmaCoLatino
Durante la jornada de reflexión “Respondiendo al grito de la tierra”, de la vicaría Monseñor Luis Chávez y González, el padre Juan Vicente Chopin manifestó que muchos sacerdotes no pedían las firmas contra la minería debido a afectos políticos, sin embargo, los laicos tienen la labor de concientizar a las comunidades del impacto que se tendrá con la actividad minera.
El pasado 18 de marzo, los obispos de la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES), sin ningún interés político, ideológico o de grupos de poder, presentaron a la Asamblea Legislativa 150 mil firmas para sustentar el descontento de la población contra la minería, aunque en un principio la iglesia católica se propuso recolectar un millón de rúbricas, para respaldar la derogatoria de la Ley de Minería.
“Hay sacerdotes que en declaraciones públicas dicen yo apoyo la minería, pero ya cuando los obispos los regañan, quitan el mensaje que han subido a las redes y ya ponen que están en contra de la minería, cómo así de un minuto a otro cambian de opinión. Hay que mantenerse en la posición correcta, porque la verdad no es democrática, sino que está fundamentada en los principios del evangelio, y a eso hay que agarrarse, pase lo que pase”, destacó.
Chopín retomó el numeral 30 del libro Laudato Si’ donde el Papa Francisco dice no a la nueva idolatría del dinero, y el acceso al agua potable y segura lo califica como un “derecho humano básico”, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas y es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos, aun así, hay católicos quienes se empeñan en apoyar la minería.
“Molesta que hay católicos que apoyan la minería, este grupo de la sociedad es gente suicida, yo hablo de esquizofrenia eclesiástica, dicen creer en el Dios de la vida y al mismo tiempo apoyan la minería. No puedes creer en Dios y creer en el diablo al mismo tiempo; si uno es católico y cree en el Papa, por qué no creen lo que está diciendo respecto del uso de los recursos que tenemos”, sostuvo.
A criterio del religioso, el Papa tiene muy claras las cosas, el gran problema muchas veces en la comunidad cristiana, y la católica en específico, es que se le obedece al sumo pontífice solo cuando conviene, lo cual no debe ser así.
Indicó que la propaganda difumina o trata de hacer planteamiento genérico, para que las personas no logren captar cuál es el peligro real de permitir la actividad minera en el país.
“El gran temor es que inevitablemente las personas de las comunidades se van a levantar y decir no queremos esas máquinas, aquí no queremos mercurio, qué va a hacer el Estado, puede meter los militares o en el caso peor como ha sucedido en cuatro casos en la zona de Cabañas, ponen sicarios, personas contratadas para que vayan a matar a quienes andan defendiendo las comunidades”, expresó el sacerdote.
El Papa aseguró que el afán de poder y tener, no conoce límites, este sistema tiende a acrecentar beneficio, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefenso ante los intereses del “mercado divinizado”, convertido en regla absoluta.
“Uno escucha decir a la gente y hasta sacerdotes que también contamina el humo de los autobuses y el plástico, pero en el caso de la minería son comunidades, colectividades los que van a matar, si alguien no entiende eso es porque es perverso y debería ir a dar una vuelta a La Unión para ver los efectos de la minería”, afirmó.
El padre Chopín comparó que, si un diputado dice estar contra el aborto, pero apoya la minería, es el mismo principio. En el caso del aborto es un individuo quien va morir, con la minería es la mayoría de la población afectada por los efectos nocivos del cianuro.