
Desactiva el WiFi del celular al salir de casa para evitar que todas las contraseñas sean robadas
Muchas personas dejan activada la opción WiFi en su celular de forma constante, incluso cuando se encuentran fuera de su hogar, que puede parecer una práctica inocente, pero esconde grandes peligros que pueden comprometer la seguridad de su información personal y financiera.
Con el creciente número de ataques cibernéticos y el aumento de las redes WiFi públicas, mantener el WiFi activo en todo momento puede poner en riesgo datos sensibles, incluidas las contraseñas.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe) alerta sobre los riesgos de las conexiones WiFi inseguras. Los ciberdelincuentes utilizan estas redes para interceptar comunicaciones y robar información valiosa, y mantener el WiFi activado mientras se esté en lugares públicos incrementa la vulnerabilidad de los dispositivos a estos ataques.

Las redes WiFi abiertas o poco protegidas permiten a los ciberdelincuentes interceptar las comunicaciones entre dispositivos y servidores, lo que facilita el robo de información personal.
Según el Incibe, ciertos teléfonos se conectan a una red WiFi pública de forma automática, que ocasiona que los datos que se transmiten sean fácilmente accesibles por atacantes, quienes pueden obtener contraseñas, números de tarjetas de crédito o incluso datos bancarios.
Este tipo de robo puede dar lugar al uso fraudulento de estos datos, lo que pone en peligro la identidad y las finanzas de las personas afectadas. Además, el riesgo de robo es más grave cuando los usuarios no se percatan de que están conectados a redes fraudulentas que imitan redes WiFi legítimas.

El malware es un software malicioso diseñado para dañar, robar o secuestrar los datos de un dispositivo. Cuando un teléfono se conecta a una red WiFi fraudulenta o insegura, los ciberdelincuentes pueden aprovechar esa vulnerabilidad para introducir malware en el dispositivo sin que el usuario lo note.
Este malware puede variar desde programas que roban información personal, hasta virus que dañan el sistema operativo o incluso permiten que el atacante controle el dispositivo de forma remota.
Una vez que el dispositivo está infectado, el malware puede recopilar datos sensibles y enviarlos a los atacantes, lo que facilita el robo de identidad y otros fraudes cibernéticos. Desactivar el WiFi o usar redes privadas virtuales (VPN) puede ayudar a mitigar estos riesgos.

El espionaje es otra amenaza asociada con las redes WiFi no seguras. Cuando un dispositivo está conectado a una red WiFi abierta, es posible que otros usuarios en la misma red puedan monitorear y registrar las actividades en línea del usuario, como las páginas web que visita, los mensajes que envía o incluso las contraseñas que introduce.
El espionaje es muy peligroso en situaciones en las que los usuarios realizan actividades sensibles, como acceder a cuentas bancarias en línea o realizar compras.
Aunque algunas aplicaciones y sitios web utilizan cifrado para proteger las comunicaciones, las redes WiFi abiertas y no cifradas son un blanco fácil para los ciberdelincuentes. El Incibe sugiere en estos casos desconectar el WiFi en lugares públicos y utilizar conexiones seguras, como redes privadas.

Una de las mejores formas de proteger las contraseñas es evitar que el dispositivo se conecte automáticamente a redes WiFi desconocidas. En lugar de dejar el WiFi activado de forma continua, el Incibe sugiere desactivarlo cuando se sale de casa, sobre todo en áreas públicas.
Esto evitará que el teléfono se conecte a redes inseguras sin el conocimiento del usuario. Además, el uso de autenticación en dos pasos (2FA) en todas las cuentas importantes puede agregar una capa extra de seguridad que dificulta el acceso no autorizado, incluso si un atacante logra interceptar las contraseñas.
Asimismo, el uso de redes privadas virtuales (VPN) es otra clave para garantizar la seguridad de las conexiones en redes WiFi públicas. Estas cifran la información transmitida entre el dispositivo y el servidor, lo que dificulta que los ciberdelincuentes intercepten los datos.