
Se requiere descentralizar la inversión para tener equidad – Diario 24 Horas Yucatán
En las estrategias para mejorar la economía en Yucatán se debe considerar la descentralización de la inversión, fomentando la creación de cadenas de valor en el interior del Estado, de acuerdo con lo establecido en el Plan Estatal de Desarrollo.
El economista Luis Ramírez Cano recomienda evitar que el desarrollo se concentre solo en Mérida, en tanto que para el sector ganadero y la pesca es fundamental que se evite la burocracia excesiva, se implemente una capacitación adecuada y eliminar la competencia desleal.
Lo anterior al analizar los obstáculos que deberá subsanar el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2024-2030 de Yucatán, que tiene en su directriz «Economía con Responsabilidad Compartida y Rescate del Campo«, en el cual plantea una estrategia para combatir la desigualdad económica de la entidad.
En el documento presentado al Gobernador del Estado en días pasados, se asegura que velarán por la inclusión económica y la distribución equitativa de la riqueza, con un enfoque particular en el campo y la pesca como motores de desarrollo sostenible.
En ese sentido, el especialista señaló que es fundamental garantizar el acceso directo a financiamiento mediante esquemas de crédito accesibles y sin intermediarios para pequeños productores y pescadores.
“También se debe incentivar la vinculación con el sector empresarial para promover la compra de productos locales a través de acuerdos con la industria hotelera y restaurantera” añadió
En el Plan, que ya fue publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado, se señala que en el coeficiente de Gini, que mide la distribución del ingreso, muestra que el Estado se encuentra en el lugar 23 a nivel nacional, lo que confirma que la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen sigue siendo profunda.
En términos de ingresos, el hogar promedio en el Estado obtiene 62 mil 371 pesos trimestrales, situándose en la posición 16 del país, pero esta cifra oculta una realidad más compleja: mientras los hogares más pobres apenas alcanzan los 14 mil 274 pesos trimestrales, los más ricos reciben 14 veces más.
Se indica que el acceso a una vida digna sigue siendo un desafío para una parte importante de la población. Casi la mitad de los habitantes del Estado, un 45.7%, cuenta con ingresos por debajo de la línea de pobreza, mientras que el 10.2% vive en pobreza extrema, lo que coloca a Yucatán en una posición que demanda acciones firmes para garantizar condiciones más justas.
El sector agropecuario, fundamental para muchas comunidades, ha reducido ligeramente su participación en la economía estatal, pasando del 3.4% al 3.2% del PIB entre 2020 y 2023. A pesar del crecimiento del 46% en la producción pecuaria en la última década, la producción de miel sufrió una caída del 48.15% en comparación con 2022, sin alcanzar los niveles previos a 2019. La producción agrícola, por su parte, ha crecido a un ritmo modesto de 0.7% anual en la última década, lo que refleja la necesidad de mayor impulso al sector primario, según información de Sader.
En el Plan figura que la economía de Yucatán debe crecer de manera sostenible, garantizando oportunidades para todos los sectores de la población. Uno de sus ejes es el impulso al campo como «pilar de la soberanía alimentaria», promoviendo el acceso a tecnologías, la organización de pequeños productores y la mejora en la comercialización de productos agropecuarios.
Aunque se plantean «Polos de Bienestar» como herramientas de equilibrio territorial, queda la interrogante sobre su viabilidad ante la falta de infraestructura suficiente y los problemas históricos de exclusión económica en estas regiones aseguró el economista.
En los objetivos del PED se establecen crear parques industriales en la región oriente así como aprovechar las instalaciones y servicios del Aeropuerto Internacional de Chichén Itzá como plataforma logística industrial.
Se busca vincular el tejido productivo pecuario, pesquero, frutícola, hortícola y mielero con infraestructura especializada que agregue valor industrial y comercial a la producción primaria y fomentar la creación de empleos y el fortalecimiento de cadenas productivas locales en comunidades rezagadas.
El economista señala que, si bien el PED establece un marco para la reducción de desigualdades, «la clave radica en la ejecución de estos proyectos y en garantizar que los recursos lleguen efectivamente a quienes más los necesitan».
Recordó en entrevista con 24 HORAS Yucatán que históricamente, los programas de apoyo al campo y a la pesca han enfrentado obstáculos como la burocracia excesiva, la falta de capacitación adecuada y la competencia desleal con grandes empresas.
«Es imprescindible que el gobierno adopte mecanismos de fiscalización y transparencia para asegurar que los apoyos no queden en manos de intermediarios», advirtió el economista, quien sugirió que la capacitación de los pequeños productores y pescadores debe ir más allá de la técnica, incorporando conocimientos sobre gestión financiera para que puedan competir en mercados más amplios.
De acuerdo con Ramírez Cano, un plan efectivo para mejorar la economía en Yucatán debe considerar la descentralización de la inversión, fomentando la creación de cadenas de valor en el interior del estado, evitando que el desarrollo económico se concentre solo en Mérida.
“También es fundamental garantizar el acceso directo a financiamiento mediante esquemas de crédito accesibles y sin intermediarios para pequeños productores y pescadores. También se debe incentivar la vinculación con el sector empresarial para promover la compra de productos locales a través de acuerdos con la industria hotelera y restaurantera” añadió.