
Minería a cielo abierto en Honduras, un voraz agujero de bienes naturales – Diario Co Latino
“La minería a cielo abierto arrasa con todo ser vivo, flora, fauna y el ser humano, pero hay un tema que nos ha dolido más y es la remoción del campo santo, un lugar sagrado de nuestros pueblo, en donde los 365 días del año estamos pendientes de nuestros abuelos, tíos, padres, y no lo respetó la minera, eso ocurrió en enero de 2022”
Gloria Silvia Orellana
@DiarioCoLatino
Las calles polvorientas y los avisos de zonas inestables, son los rastros de la extracción de oro de Aura Minerals, en las montañas occidentales de Honduras, las profundas canteras de la minería a cielo abierto aparentan una ancha cicatriz entre los bosques de pinos, los nublados y de hoja ancha en donde viven comunidades del pueblo Maya Chortí.
“Las riquezas del pueblo Maya Chortí se fueron como sal al agua, saqueadas desde 500 años atrás desde la minería artesanal hasta la industrial, y la población sigue viviendo en pobreza”, dijo Javier Madrid, líder comunitario de Azacualpa, La Unión, Copán, Honduras.
“En mi niñez conocí a la empresa Minerales de Occidente (MINOSA), que extrajeron oro como 20 años en la zona y nos advirtieron que iba a entrar una empresa que era monstruo. Y entró Greenstone (1998) despojando de territorios a los Pueblos Indígenas como San Andrés, los desplazaron a la fuerza con militares, la corrupción y con el narcotráfico, porque todo se incluye en esta movilización forzosa”, relató Madrid.
Un grupo de organizaciones ambientalistas, ecofeministas y comunidades de Guatemala, Honduras y El Salvador se reunieron para intercambiar experiencias y forjar las primeras acciones para una articulación trinacional que defienda a los pueblos en sus territorios de la industria minera transnacional, que solo ha traído despojos de tierras, contaminación de ríos y desplazamientos forzados.
“La minería a cielo abierto arrasa con todo ser vivo, flora, fauna y el ser humano, pero hay un tema que nos ha dolido más y es la remoción del campo santo, un lugar sagrado de nuestros pueblo, en donde los 365 días del año estamos pendientes de nuestros abuelos, tíos, padres, y no lo respetó la minera, eso ocurrió en enero de 2022”, reseñó Madrid.
Aura Minerals es una empresa canadiense dedicada a la extracción de metales, que en su perfil público señala que su misión es “encontrar, extraer y obtener minerales más importantes y esenciales que permitan al mundo y a la humanidad crear, innovar y prosperar”, y tiene proyectado para el presente año, entre $99 millones a $106 millones de dólares en nuevos proyectos de expansión.
Aura Minerals cuenta con cuatro minas en operación: Aranzazu, México (cobre y oro); mientras las otras de oro, estas son: Apoena, Brasil, y San Andrés en Honduras. Y su reciente adquisición del proyecto minero Cerro Blanco en Asunción Mita, Guatemala, que compró a la también empresa canadiense Bluestone Resources, detalla Bnamericas.com.
“Si no ha entrado aún, Aura Minerals en el hermano territorio de Guatemala o El Salvador, les aconsejó ir poniendo -Alertas Tempranas-, si ven un vehículo identificado con la empresa Aura Minerals lo inmediato es tender bandera de alerta, con una manifestación pacífica y decirles que a ese territorio no pueden entrar”, sugirió.
“Y si ellos resultan que tienen los permisos que el gobierno les da, pues yo diría que el permiso que deben tener está de nuestra mano si queremos que entren los dejamos, deben pedir permiso y, claro, nosotros estamos defendiendo nuestra agua, tierra y vida”, sostuvo Madrid.
Asimismo, advirtió a los comunitarios de Cabañas y Chalatenango, que las empresas cuentan, además de apoyos del gobierno, con sus propias estrategias para ganarse a la población para bajar la tensión en los territorios.
“Usan estrategias, como en Azacualpa, pueblo pobre, donde llegaron hablando de la salud que van a poner un centro de atención de salud, que lo van a construir y llenarlo de medicinas. Educación, que no tienen una buena escuela, vamos a construir una nueva, contratar maestros y todo lo que se ocupa, y lo último bonos económicos para personas de la tercera edad, todas estrategias para engañar”; explicó.
“Cuando nosotros lo que defendemos son los recursos naturales, es por eso que no queremos que entren porque el agua es lo más importante sobre la faz de la tierra y lo necesitamos todos los humanos y la naturaleza. Esta mina tiene entre 42 a 43 años de ser explotada. Y la concesión minera venció en mayo de 2023, pero siguen operando en impunidad. Porque se rodea de militares, fiscales, jueces, corporaciones municipales, violando nuestros derechos”, cuestionó Madrid.
Destrucción natural es el fin de la humanidad

Rosibel Orellana, lideresa de Asunción Mita, Guatemala, agradeció el acompañamiento de AMAES por conocer los efectos de la minería metálica y el acompañamiento en los procesos que comunidades han llevado a cabo, para detener cualquier actividad minera en Asunción Mita, luego que Bluestone Resources tuvo la intención de abrir el proyecto minero Cerro Blanco.
“Agradecemos que nos convocan y ayuden con esta visita a San Andrés, Honduras, para darnos cuenta de todo lo que enfrentaremos con la minería a cielo abierto en Cerro Blanco, una mina que ha pasado de mano en mano de muchas empresas mineras, pero ahora, sabemos que la compró Aura Minerals”, comentó.
“Y después de escuchar y ver lo que ha ocurrido aquí, esta situación de las minas nos preocupa realmente que nuestras comunidades enfrenten este tipo de destrucción. Realmente, dan ganas de llorar como han terminado con los bosques”, expresó Orellana.
Luchar por la justicia y los derechos es un privilegio
Nelly Rivas, presidenta de la Asociación de Mujeres Ambientalistas de El Salvador (AMAES), señaló que “luchar por la justicia y los derechos humanos es un privilegio y una obligación si nos llamamos cristianos”, luego de reconocer el esfuerzo de comunidades y organizaciones de Guatemala, Honduras y El Salvador, para plantearse una defensa regional contra los proyectos extractivistas.
“El Salvador derogó la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, que nos costó casi 12 años conseguirla, ahora, tenemos una nueva ley que promueve la minería, lo que nos inquieta y preocupa de gran manera, y estamos convencidas que a las mineras no las vamos a poder sacar solas, sino estamos unidos y compenetrados que las empresas mineras deben salir del país”, señaló Rivera.
Estes es un momento importante para trabajar desde los pueblos para sacar estos proyectos extractivos de Centroamérica, porque la “vida era más importante”, que la acumulación de riquezas. Luego, de confrontar la destrucción de los cerros y los impactos que ha recibido comunidades como La Ceibita.
“Tengamos claro, que los salvadoreños, guatemaltecos y hondureños somos lo mismo, y que a nuestros países los dividen esos que quieren meter la minería a los territorios; nos dividen esos que se creen los dueños de toda esta región, entonces, insistamos que los dueños y dueñas de los territorios somos todos nosotros, y que esta reunión sea una relación muy valiente y de compromiso”, acotó Rivera.

Impulsar las luchas sociales en El Salvador
Edith Guardado, integrante de la Mesa Nacional Frente a la Minería Metálica (MNFM), reiteró el legado que dejó la lucha y resistencia social que permitió que un 29 de marzo de 2017 se aprobara la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, impulsadas por las comunidades de Cabañas y Chalatenango.
“La visita a la mina San Andrés, aquí en Honduras, ha sido importante porque, pudimos evidenciar cómo sería el futuro de El Salvador, lo que pasaría con nuestros cerros, nuestras comunidades, que se verían totalmente destruidas. Imaginar también el despojo a la población de sus tierras, nuevos desplazamientos y forzados”, reseñó.
“Sólo imaginen, en nuestro país que tiene el 95% del agua ya contaminada y con esta industria minera ¿qué pasaría?, la muerte inminente. Realmente, si no fueran por las luchas de las comunidades de Cabañas y Chalatenango, a saber que sería de nuestra agua y territorio, esto ha sido beneficioso”, puntualizó Guardado.
