
La NASA informó que el asteroide 2024 YR4 podría impactar contra la Luna en 2032
En diciembre del año pasado, los telescopios de la NASA instalados en Chile detectaron que un asteroide de gran tamaño se dirigía hacia la Tierra con un riesgo probable de impacto en 2032. Su importancia fue tal que lo bautizaron 2024 YR4. A pesar de que se corrigieron esas estimaciones y se confirmó que esto no sucedería, un nuevo análisis contribuyó a entender que la Luna podría ser la nueva víctima del cuerpo celeste.
Desde que se conoció la existencia de una roca de entre 40 y 90 metros de largo en dirección a la órbita terrestre, la Dirección de Defensa Planetaria de las Naciones Unidas, en conjunto con la NASA y la Agencia Espacial Europea, siguió de cerca su trayectoria. El 4 de marzo, en diálogo con LA NACION, Óscar Fuentes-Muñoz, investigador postdoctoral en el Laboratorio de Propulsión a Chorro del organismo estadounidense, adelantó que la probabilidad de colisión con la Tierra pasó del 3,2 % a prácticamente cero, aunque no descartó que en futuras investigaciones se pudiera conocer más acerca de este cuerpo celeste.
Lo cierto es que, entre marzo y abril, el Telescopio James Webb apuntó hacia 2024 YR4, debido a que los telescopios convencionales instalados en la superficie no lograban captar en su totalidad el tamaño ni la velocidad a la que se movía. Por lo tanto, con este aparato flotando en el punto de Lagrange L2 (entre nuestro planeta y el Sol), los científicos recopilaron información vital sobre el asteroide.
En primer lugar, desde la NASA indicaron que la roca mide entre 53 y 67 metros, equivalente a un edificio de 10 pisos. Esto se determinó gracias a la luz que refleja la roca. Por otra parte, expertos del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, perteneciente al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), actualizaron la probabilidad de que 2024 YR4 impacte contra la Luna el 22 de diciembre de 2032. Ese porcentaje es del 3,8 por ciento, mientras que el valor anterior, medido en febrero, era del 1,7 por ciento.
El satélite natural de la Tierra tiene una influencia directa en diversas cuestiones que permiten el desarrollo y el equilibrio de la vida. Cualquier amenaza que lo ponga en peligro también pondría en riesgo a los seres humanos.
Sin embargo, desde la agencia espacial estadounidense insistieron en que no hay por qué temer. “Aún existe un 96,2 % de probabilidad de que el asteroide no impacte contra la Luna. En la pequeña posibilidad de que lo haga, no alteraría la órbita lunar”, especificaron.
Además, reiteraron: “Después de mediados de abril, el asteroide 2024 YR4 estará demasiado lejos y será demasiado débil para ser observado por telescopios terrestres, pero Webb lo estudiará nuevamente a finales de abril o principios de mayo”.
El asteroide fue descubierto el 27 de diciembre de 2024 en el marco del proyecto ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), desde una de las sedes del Minor Planet Center en Chile. En un principio, se lo posicionó en el nivel “3” de la Escala de Riesgo de Turín y, en la actualidad, su riesgo disminuyó drásticamente.
Según informaron desde la agencia estadounidense, su rastro se perderá en el espacio y recién será visible en diciembre de 2028, cuando se aproxime nuevamente a la Tierra y se vuelva lo suficientemente brillante como para ser detectado.
La noción de 2024 YR4 generó una ola de especulaciones en las redes sociales, lo que desencadenó la difusión de distintas imágenes y videos sobre cómo sería el impacto en nuestro planeta y qué daños causaría.
Debido a su tamaño, se lo apodó el “asesino de ciudades” y distintos científicos diseñaron un mapa con los países donde podría caer el cuerpo espacial. El pánico generalizado duró poco tiempo y se espera que, con los nuevos datos sobre la Luna, no suceda lo mismo.