
Chinos aceleran extinción de vaquita marina al comer buches de totoaba- Grupo Milenio
La pesca furtiva de totoaba en el Alto Golfo de California mantiene al borde de la extinción a la vaquita marina, de la que se estima la existencia de entre seis y ocho ejemplares.
Esta pequeña marsopa muere atrapada en las redes para capturar totoabas, cuyos buches son traficados debido a su alto valor en el mercado negro chino, donde se estima que un kilo de las vejigas alcanza los 85 mil dólares, por lo que se le conoce como la cocaína del mar.
La totoaba es un pez endémico del Alto Golfo de California, es decir, solo existe en esa región de nuestro país, así que la pregunta es ¿cómo fue que los chinos supieron de la existencia de nuestro pez y comenzaron a comer sus buches, al que le atribuyen propiedades afrodisíacas, provocando una crisis de extinción de esa especie, y el daño colateral a la vaquita?
Marina Robles, subsecretaría de Política Ambiental y Recursos Naturales de la Semarnat, explicó que a finales del siglo XIX la pesca de totoaba se convirtió en un atractivo para la comunidad china que fue desplazada al norte de México, por el parecido a una especie de curvina similar a la que consumían en su país de origen.
“A finales de el siglo XIX, cuando la comunidad china llegó al sur de los Estados Unidos a apoyar la construcción de los ferrocarriles de esa zona, vivió un proceso de contención de las migraciones que se daban hacia California particularmente, y empezó a ingresar por México a los Estados Unidos o salir o ser sacados de los Estados Unidos hacia México.
«Cuando llegan al alto Golfo de California descubren la existencia del pez totoaba, un pez que por sus características se parecía a uno que consumían en su país de origen, consumía su vejiga natatoria, que es el órgano que permite a este pez controlar la profundidad de su nado y empiezan a pescarla”.
La funcionaria relató que los buches de totoaba se volvieron tan codiciados que su pesca se hizo exitosa y la llevó a una condición de sobreexplotación. Además, el tipo de arte de pesca utilizado para sacar a la totoaba también atrapa a las vaquitas marinas, por lo que ambas especies fueron listadas como en peligro de extinción y México prohibió la pesca de totoaba.
“Bajo esa condición ambas especies quedan enlistadas en esta Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, y queda prohibido y se recomienda a México que se se tomen acciones para protegerlas y para poder recuperar a sus poblaciones”.
Ambas especies, son parte de las especies reguladas por la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES).
Desde entonces, México le rinde informes sobre las acciones realizadas para proteger a la vaquita marina, especialmente en relación con el combate a la pesca ilegal de totoaba, que es la principal amenaza para la vaquita.

En la última recomendación realizada por convención a México, Estados Unidos y China, el secretariado estableció mantener el trabajo coordinado y el refuerzo de sus acciones de vigilancia e inspección para controlar el tráfico internacional de este comercio ilegal. Como parte de las acciones de supervisión del cumplimiento, en 2023 CITES realizó recorridos en los tres países y en su última sesión de la comisión permanente reconoció los trabajos de México.
La subsecretaria de Semarnat destacó que actualmente la Conanp y Profepa, en alianza con las Secretarías de Marina, de Seguridad y Protección Ciudadana, la Comisión Nacional de Pesca (Conapesca) y el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (IMIPAS), refuerzan los trabajos y la coordinación con los gobiernos estatales y municipales, así como con representantes de las comunidades pesqueras del Alto Golfo de California y organizaciones de la sociedad civil para proteger a la vaquita marina.
Avances contra la pesca de totoaba y protección de la vaquita
Dentro de las acciones implementadas, Marina Robles destacó el fortalecimiento de la inspección y vigilancia, mediante el Plan de Acción aprobado por la CITES y en vigor desde abril de 2023.
AVANCES
¿Cuáles son?
El incremento en los recorridos marítimos de inspección, que entre 2022 y septiembre de 2024 aumentaron de 166 a 278; los patrullajes terrestres incrementaron de 190 a 409. También aumentó 50% el personal dedicado a realizar estos recorridos en la Zona de Tolerancia Cero (ZTC) y el refugio de la vaquita marina.
Detalló que de julio de 2023 a septiembre de 2024 se realizaron cinco mil 191 verificaciones a embarcaciones en sitios autorizados para realizar actividades pesqueras –conforme al Acuerdo de Redes de Enmalle 202–, lo que derivó en la imposición de 29 resoluciones administrativas, en las que se determinaron sanciones por la comisión de infracciones relacionadas con la pesca.
Por su parte, el almirante José Barradas Cobos, subsecretario de Marina, dijo que desde 2023 la dependencia realiza un monitoreo permanente, las 24 horas del día, mediante un sistema de radar terrestre y con otros de superficie de la patrulla oceánica, con el apoyo del buque Sea Horse –propiedad de la organización ambientalista Sea Shepherd Conservation Society–.
Este monitoreo permanente desincentiva la colocación de redes de enmalle en la ZTC y en el “área de extensión” adyacente.
Entre octubre de 2022 y agosto de 2024, la Semar colocó en el fondo del Golfo 409 bloques de concreto con ganchos de acero para interceptar redes de enmalle.
Desde 2024, la Conapesca, junto con las comunidades pesqueras, ha empadronado y actualizado los registros de pescadores activos en el Alto Golfo de California.
Además, la Conapesca, en alianza con la Semar, trabaja en la colocación de equipos de localización de embarcaciones menores como parte del sistema de monitoreo satelital desarrollado por la misma institución.
La Semarnat destacó que como parte de los esfuerzos para la conservación de la vaquita marina y del pez totoaba, se han establecido granjas de crianza, que, además de incentivar actividades económicas legales asociadas a esta especie, permiten la liberación de juveniles para el repoblamiento y recuperación de la especie. A la fecha se han liberado casi 300 mil alevines de totoaba.

La dependencia destacó que el Crucero de Observación que se realizará en septiembre próximo, sumará información al monitoreo acústico en proceso desde el mes de mayo.
Los resultados de ambos trabajos permitirán mapear las rutas de distribución, potenciales nuevos sitios de refugio, tener un estimado más certero de los ejemplares que habitan en la zona y de esa manera fortalecer los trabajos de conservación.
Vaquita marina no está extinta; sigue en peligro de desaparición: Crucero 2025
La vaquita marina, considerada el mamífero marino más amenazado del planeta, no está extinta, aunque su situación sigue siendo crítica.
Así lo confirmaron autoridades y expertos al anunciar el inicio del Crucero de Observación Vaquita 2025, que se realizará del 3 al 30 de septiembre en el Alto Golfo de California para estimar el número de ejemplares sobrevivientes.
La subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Semarnat, Marina Robles García, recordó:
“En 2014, para ser precisos, el CIRVA pronosticó que para el 2018 la vaquita estaría extinta de continuar su captura incidental en redes de malla. Hoy, en 2025, siete años después, estamos teniendo registros acústicos y esperamos tener evidencia visual de que la vaquita sigue habitando no sólo la zona de tolerancia cero… sino también en otras áreas que tradicionalmente ocupó en el pasado”.
Robles destacó que los cruceros anteriores han dado señales alentadoras: “Efectivamente, el resultado de los últimos dos cruceros nos dicen que es posible recuperar la población de la vaquita».
«Eso nos muestra que llevamos buen camino; eso no significa bajar la guardia, sino al contrario, incrementar nuestras acciones de vigilancia, monitoreo e investigación científica para fortalecer este esfuerzo”.
No obstante, se encuentra aún en peligro extremo de desaparición. El presidente de Sea Shepherd Conservation Society, Pritam Singh, fue enfático al señalar la gravedad del escenario:
“La vaquita marina es la especie de mar que está a punto de extinción. Es el mamífero marino que está en una situación más grave.
“La pérdida de la vaquita sería algo masivo, irreparable. Tenemos esperanza
documentada de que la vaquita sigue ahí en el Alto Golfo. Vamos a estar buscándolas con el gobierno mexicano y nuestros aliados internacionales. Si las vamos a encontrar, yo lo creo, y vamos a dar los pasos necesarios juntos para lo que haga falta para protegerlas”.
Monitoreo y vigilancia
El crucero contará con 14 investigadores nacionales e internacionales, liderados por la especialista en mamíferos marinos Barbara Taylor, quienes emplearán barcos de Sea Shepherd para ampliar las horas de observación.
“Esta campaña de monitoreo se va a realizar del 3 al 30 de septiembre en dos de las embarcaciones de Sea Shepherd que permitirán algo que no había sucedido en otros años. Por las dimensiones de estas embarcaciones, los investigadores podrán quedarse a dormir en el barco, pernoctar en el barco y extender entonces los tiempos de monitoreo y de observación”, dijo la subsecretaria Robles.
El almirante José Barradas Cobos, subsecretario de Marina, reafirmó el papel de las Fuerzas Armadas en la protección del cetáceo:
“La Secretaría de Marina refrenda el compromiso de coadyuvar con dependencias, organizaciones no gubernamentales y la comunidad científica para la protección y preservación de la flora y fauna nacional, siendo en esta ocasión la vaquita marina, especie endémica del Alto Golfo”.
Y detalló además los avances tecnológicos:
“Se han desplegado radares tipo RINOS en San Felipe y Puerto Cortés, el sistema de videovigilancia de largo alcance CIBILA… y el Sistema de Localización de Embarcaciones Menores (SISLEM), que se encuentra en un 42.23 % de avance y concluirá en octubre. Además, se mantiene un despliegue permanente bajo la Operación Golfo de Santa Clara para la detección de redes fantasmas”.
Historia de un destino compartido
La subsecretaria Robles recordó el origen de la amenaza a la especie:
“Cuando llegan al Alto Golfo de California descubren la existencia del pez totoaba… el tipo de arte de pesca utilizado para sacar a la totoaba hace que la vaquita marina empiece a ser también atrapada en estas redes de malla, y ambas especies quedan enlistadas como en peligro de extinción”.
Explicó que México ha sido observado de cerca por la comunidad internacional:
“Nuestro país tiene que vivir observado por una convención internacional encargada del comercio de la vida silvestre a nivel internacional, particularmente por la condición de riesgo en la que se encuentra la vaquita marina”.

Robles insistió en que los datos más recientes muestran que la especie aún tiene posibilidades de recuperarse:
“Lo que se ha visto en los monitoreos acústicos es que había una tendencia a la baja del registro… y estamos mejorando en la abundancia de información que tenemos, que nos indica que parecería que hay un aumento en la cantidad de ejemplares, pero también el registro visual de juveniles el año pasado y el antepasado”.
La funcionaria enfatizó el valor de esos hallazgos:
“El registro visual de juveniles nos habla de un dato importante: los organismos destinan energía a la reproducción cuando tienen condiciones energéticas y ambientales que lo permiten. Esto nos da esperanza, no nos quita complejidad al reto que estamos enfrentando, pero nos da elementos para mantener y decirle al mundo que México está comprometido a sacar adelante estos trabajos”.
Vaquita marina se habría extinguido desde 2018 sin esfuerzo conjunto: Semarnat
La vaquita marina (Phocoena sinus) se habría extinguido desde 2018 de no ser por los esfuerzos conjuntos del gobierno mexicano, los pescadores de la región y la sociedad civil, coincidieron Marina Robles y Pedro Álvarez Icaza, comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
“Hace varios años en 2014, el Cirva, el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina pronosticó que para 2018 la vaquita estaría extinta de continuar captura incidental en redes de enmalle. Hoy, en 2025, siete años después, estamos teniendo registros acústicos y esperamos tener evidencia visual de que la vaquita sigue habitando no solo la Zona de Tolerancia Cero, si no también otras áreas que tradicionalmente ocupó en el pasado”, dijo Álvarez Icaza Longoria.
La subsecretaria Marina Robles recordó que en 2020, la Convención sobre el CITES reclamó a México reforzar acciones de protección de la vaquita marina, además del comercio y pesca ilegal de la totoaba.

A partir de ese momento, dijo, el gobierno de México reforzó su trabajo en el Alto Golfo, intensificó la cercanía con los grupos de pescadores y desde 2024 se fortaleció la cooperación entre las distintas instituciones para construir nuevas alternativas para los pescadores sin afectar a la totoaba, ni a la vaquita marina.
Además, se reforzó la vigilancia, inspección y retención de embarcaciones y de redes por parte de la Secretaría de Marina, Conapesca, Profepa.
“Un compromiso que nos alienta, nos da muchísima esperanza porque lo que se ha visto en los monitoreos acústicos es que había una tendencia a la baja del registro de estos sonidos que quedan monitoreados a lo largo de los meses que Conanp hace estos trabajos, en donde se disminuyó la pérdida de estos registros y estamos mejorando en la abundancia de información que tenemos, que nos indica que parecería que hay un aumento en la cantidad de ejemplares, pero también el registro visual de juveniles el año pasado y el antepasado que nos habla de un dato importante”.
Dijo que se trata de un esfuerzo renovado, ya que este año, por primera vez, la encuesta se lleva a cabo en los dos buques más grandes de la organización: el Seahorse y el Bob Barker.
“Estas embarcaciones de 40 metros, reacondicionadas para la conservación de la vida silvestre marina, recibirán a los expertos que buscarán vaquitas durante septiembre”, destacó.
EHR