Editorial Acantilado, la gran descubridora en español del flamante Nobel
▲ La puerta de la Academia Sueca antes del anuncio del Nobel de Literatura 2025.Foto Afp
Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 10 de octubre de 2025, p. 4
Madrid. La editorial Acantilado, que no sólo es referente por la exquisita publicación de sus libros, sino también por su lucidez para elegir a autores contemporáneos destinados a convertirse en clásicos de la literatura universal, celebró la elección del escritor húngaro László Krasznahorkai como el nuevo premio Nobel de Literatura.
“La desolación, el apocalipsis y el absurdo, que constituyen el telón de fondo de su mundo narrativo, no están reñidos en su obra con la búsqueda de la belleza o el amor a la naturaleza como reflejo de la divinidad”, explicaron desde este sello editorial, con sede en Barcelona y fundado hace 26 años por el visionario Jaume Vallcorba Plana, y actualmente dirigido por Sandra Ollo.
Muchos lectores en lengua española han descubierto a autores como Krasznahorkai gracias al sello Acantilado. Sólo con ver su tradicional carátula en rojo y blanco, ya es suficiente para confiar en que ese libro o ese autor es cuando menos interesante.
Así ocurrió con el nuevo Nobel de literatura, relegado por los grandes sellos editoriales europeos, pero identificado casi de inmediato por Acantilado como un escritor a publicar. Así lo han hecho hasta ahora con siete de sus novelas y una antología de cuentos: Melancolía de la resistencia (2001), Al norte la montaña, al sur el lago, al oeste el camino, al este el río (2005), Guerra y guerra (2009), Ha llegado Isaías (2009), Y Seiobo descendió a la Tierra (2015), Tango satánico (2017), Relaciones misericordiosas (2023) y El barón Wenckheim vuelve a casa (2024).
Desde la editorial explicaron que “Krasznahorkai ha creado a lo largo de los años una obra literaria singularísima, y tal vez por ello se le ha comparado a menudo con la de otros autores únicos en su especie, como Kafka –su héroe literario–, Gógol, Beckett o Bernhard”.
Añaden que “aunque Krasznahorkai haya afirmado que escribir es para él algo tan enigmático como bailar en el infierno, a los lectores su misteriosa danza nos parece mágica una y otra vez”. Así que “estamos felices de haber puesto a disposición de los lectores en lengua castellana la obra, siempre lúcida y sorprendente, de este magnífico escritor y gran amigo”.
A pesar de que la primera novela de Krasznahorkai fue Tango satánico, que publicó en su país en 1985, Acantilado la editó por primera vez en 2017, después de otros cinco libros suyos. El primer título del autor húngaro en español fue Melancolía de la resistencia, que fue a su vez su segundo libro en publicar, en 1989. El año pasado, la editorial lanzó El barón Wenckheim vuelve a casa, que además coincidió con la concesión del Premio Formentor de las letras y que trata sobre un barón húngaro que, tras pasar buena parte de su vida exiliado en Argentina, decide regresar a su país con la esperanza de rencontrarse con su amor de adolescencia. Pero su retorno siembra la confusión en el pueblo, donde lo reciben como a un rico benefactor capaz de salvarlos de la fatalidad, cuando en realidad ha dilapidado su fortuna en los casinos de Buenos Aires.
Destaca la labor de traducción
Acantilado no sólo ha logrado llevar a cabo la tarea de publicar las complejas narrativas de Krasznahorkai, sino también de preservar su riqueza lingüística y profundidad estilística en la traducción, gracias al trabajo de Adán Kovacsics, quien ha mantenido la esencia y el matiz de su prosa para sostener la integridad literaria del texto original.
Con la concesión del Formentor, en 2024, los miembros del jurado de este prestigioso galardón redactaron un acta que define con lucidez la obra y la figura del nuevo Nobel de Literatura, en la que afirmaban que se le otorgó el reconocimiento “por sostener la potencia narrativa que envuelve, revela, oculta y transforma la realidad del mundo; por dilatar la versión novelesca de la enigmática existencia humana; por convocar la vigorosa lectura de una compleja fabulación y construir los fascinantes laberintos de la imaginación literaria.
“La obra de nuestro premiado abarca en su elíptica y demorada evocación los sombríos, bellos y melancólicos paisajes del alma, la abrupta cartografía de la sinuosa peregrinación humana y los secretos murmullos de una ensimismada premonición.”