Claudia Sheinbaum reivindicó el lugar de Malintzin en la historia de México
▲ Claudia Sheinbaum y la activista Jesusa Rodríguez en la conferencia matutina de ayer.Foto cortesía Presidencia
Alonso Urrutia y Alma E. Muñoz
Periódico La Jornada
Sábado 29 de noviembre de 2025, p. 3
Como parte del programa Mujeres del Maíz para contrarrestar la discriminación contra el sector femenino en las comunidades indígenas, se delineó un programa para la reivindicación de la figura de Malintizin, estigmatizada por la historia.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que siempre se le ha visto como traidora, cuando fue esclavizada por otro grupo indígena y después vendida a los españoles.
Durante la conferencia presidencial se destinó un espacio para recordar a Malintzin y su lugar en la historia. La dramaturga Jesusa Rodríguez explicó que una parte del programa Mujeres del Maíz incorpora un conjunto de acciones culturales dedicadas a desmontar las “mentiras tejidas alrededor” de doña Marina. Por eso se realizó el coloquio internacional Malintzin: Mujer palabra en el Palacio de Bellas Artes con el fin de analizar su figura, y se organizó la procesión Que traidora ni que la chingada.
Rodríguez afirmó que ha sido “la intérprete más malinterpretada de la historia, que llegó a hablar cinco idiomas. Fue un personaje que en las circunstancias más difíciles supo utilizar su don de lenguas para liberarse de la condición de esclava, tomar decisiones estratégicas de poder y darse a respetar por sus contemporáneos. Fue calumniada y tachada de traidora por la misoginia y el racismo imperante en el siglo XIX y XX”.
La poeta y ensayista indígena Yelitza Ruiz afirmó que estas acciones forman parte de un ejercicio de reparación de la memoria de Malinztin, relegada a una mancha en la historia siempre asociada con la traición, sin comprender las circunstancias en que ocurrieron los hechos, pues alguien que en cautiverio no tiene la posibilidad de la traición. Ella es un claro ejemplo de “cómo la misoginia y el racismo dibujan versiones sesgadas en el imaginario popular, pero también nos acerca a que todo relato debe verse desde la visión que nos atraviesa del cuerpo, la lengua, el género y el origen étnico”.
Sheinbaum agregó que aun cuando Malintzi fue traductora, las atrocidades que se cometieron en la Colonia no son atribuibles a ella. Recordó que en su momento, el Premio Nobel de Literatura Octavio Paz habló en El laberinto de la soledad que los mexicanos venimos de un terrible trauma, que es el abuso de las mujeres indígenas, por eso el origen del vocablo “chingada”, por lo que hay que hacer una revisión actual de ese pasado.
Hay que reivindicar a Malintzin y muchas mujeres indígenas. Es importante discutir ahora sobre el machismo y la supuesta traición de una mujer que vivió circunstancias muy particulares para reconocer ahora la grandeza cultural de los pueblos originarios y de una historia fecunda que no tiene ningún otro pueblo en el mundo, refirió.
“Eso es lo que nosotros reivindicamos con el Humanismo Mexicano. Tenemos la responsabilidad, además, de hablar del papel de la mujer en la historia, de las grandes heroínas y de todas las heroínas anónimas, y de reivindicar a las mujeres como parte de México, porque es hablar de la igualdad e ir erradicando el machismo”, agregó Sheinbaum.