Con su inteligencia, superó su condición de cautiva
Fabiola Palapa Quijas
Periódico La Jornada
Sábado 29 de noviembre de 2025, p. 3
En el Año de la Mujer Indígena, especialistas e historiadores disertaron ayer sobre la figura de Malintzin, Malinche o doña Marina, que ha sido objeto de mitos y leyendas que han ocultado su verdadera importancia en la historia de nuestro país.
El coloquio internacional Malintzin: Mujer palabra, realizado en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, reivindicó desde otra óptica a una mujer que logró superar su condición de cautiva y esclava gracias a su inteligencia y conocimiento de cinco lenguas. Además, su papel de intérprete y comunicadora entre los españoles y los pueblos originarios fue fundamental en la Conquista de México.
En la inauguración del encuentro, la titular de la Secretaría de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, reconoció a Malintzin, como una de las figuras más poderosas y más injustamente tratadas en la historia de México, “porque sin Malintzin la historia de la Conquista no la entenderíamos. Fue el puente entre dos mundos que no tenían forma de escucharse, y en la secretaría tenemos la certeza de que no hay transformación cultural sin justicia histórica para las mujeres, quienes han sostenido territorios, lenguas, saberes, resistencias y han mantenido viva la cultura, aun cuando los relatos dominantes decidieron borrarlas, silenciarlas o condenarlas”.
El coloquio contó con la participación virtual de la historiadora Camilla Townsend y la investigadora Sandra Messinger, ambas de Estados Unidos, y presencial de la lingüista oaxaqueña Denisse Rebeca Gómez Ramírez, la historiadora Fabiola Carrillo Tieco y la creadora escénica Jesusa Rodríguez.
A lo largo de la historia, algunos han visto a la Malinche como traidora; otros la consideran símbolo de la resistencia y la supervivencia. Sin embargo, los pueblos originarios la veneran como figura importante y respetada, y su imagen ha sido representada en códices y textiles como mujer poderosa.
Townsend comentó que “los habitantes no culparon a Marina por la Conquista: sabían demasiado sobre la vida de las mujeres capturadas como para hacerlas responsables de los males del mundo. Es evidente que ya había empezado a inspirar”.
Messinger rechazó la idea de la mujer esclava que se enamoró del conquistador Cortés y la necesidad de “describir esa relación como otra manera de declarar que la mujer es objeto de conquista”.
Jesusa Rodríguez indicó que Malintzin fue una mujer “maltratada, estigmatizada y malinterpretada. Hoy muchas mujeres indígenas la pasan muy mal y no podemos decir que vamos ganando mientras haya 13 feminicidios por día en el país”.