Exposición en el Museo de la CDMX resignifica el rechazo y lo transforman en creación
Exposición en el Museo de la CDMX resignifica el rechazo y lo transforman en creación
Bárbara Hoyos
Periódico La Jornada
Viernes 9 de enero de 2026, p. 4
Columna rota es una muestra colectiva que reúne a más de 125 artistas, escritores y performers del mundo a partir de la pregunta: ¿cómo puede el rechazo transformarse en una forma de creación, resistencia y comunidad? La exposición plantea esta interrogante como eje conceptual y propone al arte como espacio donde la fractura, lejos de paralizar, se vuelve motor de sentido.
Instalada en las salas y el patio del Museo de la Ciudad de México, la muestra incluye instalaciones monumentales, piezas históricas y performances en vivo que conforman una propuesta multisensorial. A lo largo del trayecto, las obras celebran la vulnerabilidad, la memoria y la potencia de lo colectivo como herramientas para resistir.
“Es importante que se sepa que hay otras maneras de pensar y de ver el mundo. Columna rota propone abrir un espacio donde el arte nos ayude a mirar de nuevo aquello que creíamos roto”, explicó Francisco Berzunza, historiador y encargado de la exposición. Para el equipo organizador, el proyecto dialoga con el público y con el contexto cultural y político del país.
Ese entorno añade una capa adicional de tensión. “La crisis presupuestal coincide con una evidente carencia de ideas dentro de las instituciones públicas, donde las decisiones curatoriales suelen favorecer a amistades. El resultado: exhibiciones previsibles, alejadas del riesgo y de la diversidad real del panorama artístico”, comentó.
Frente a ese entorno, el equipo tras la muestra optó por un financiamiento privado. Por ello, este proyecto nació con la premisa de actuar sin avales oficiales.
Entre las piezas destacadas está la de Teresa Margolles, instalación de burbujas ubicada en las escaleras principales del recinto que evoca la fragilidad de la existencia y la posibilidad de reconstrucción. “El rechazo tiene una dimensión íntima y material. En la obra de Teresa aparece como una experiencia física: el asco que provoca el agua esterilizada de la morgue, aparentemente limpia pero cargada de memoria. Esa sustancia recuerda que la violencia social produce exclusiones que rebasan cualquier espacio expositivo”, señaló Berzunza.
El grupo de teatro interdisciplinario Lagartijas Tiradas Al Sol aporta su reflexión sobre el rechazo con ¿Qué hacen las lágrimas cuando uno no las llora?, breve obra teatral acompañada por un video que explora la forma en que el rechazo moldea la experiencia de los actores.
Otra obra relevante por su monumentalidad es Patria blanda, del artista José Eduardo Barajas, instalación pictórica de gran formato anclada en lo alto del patio central del museo sobre una estructura de acero; está compuesta por 400 metros cuadrados de lienzo. La obra dialoga con la historia pictórica de la ciudad, desde referentes prehispánicos hasta el muralismo, mediante fragmentos que se recomponen en un paisaje simbólico, atravesado por los procesos de transformación social y pictórica que ha vivido la urbe. La obra de Barajas sigue esa tradición, pero no para enseñar, sino para mostrar el caos, las capas y las historias enterradas, sin dar respuestas fáciles.
Con esta entrega, la llamada “trilogía de los sentimientos” se cierra con una declaración contundente: la práctica artística en México persiste a pesar de la indiferencia, la burocracia y la exclusión.
Las obras reunidas demuestran que los creadores pueden levantar nuevas estructuras incluso después de la fractura. La columna de Kahlo se quiebra, pero el cuerpo permanece en pie.
La exposición Columna rota permanecerá abierta en el Museo de la Ciudad de México hasta el 22 de febrero.
Puede visitarse de martes a domingo, de 10 a 17:30 horas. La entrada general tiene un costo de 44 pesos, con 50 por ciento de descuento para maestros, estudiantes y personas con credencial del Inapam.