Urgen refugios pesqueros en Quintana Roo para proteger al mero – Grupo SIPSE
Un estudio internacional revela que el 98% de las especies de meros analizadas carecen de un manejo pesquero eficaz, poniendo en riesgo la biodiversidad del Arrecife Mesoamericano, por lo que se requiere la creación de refugios pesqueros o zonas de “no pesca” que preserven estos ejemplares, de acuerdo con Eloy Sosa Cordero, investigador del Colegio de Frontera Sur.
Según el reciente artículo científico “¿La administración pesquera de los meros los protege eficazmente?”, la brecha entre el riesgo de extinción de las especies y las leyes que deberían protegerlas es crítica, pues la mayoría de las especies de meros enfrentan una crisis de manejo que ignora su estatus en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El estudio, que contó con la participación de Eloy Sosa, investigador de Ecosur, evaluó 50 especies de meros a nivel global. Los datos son alarmantes: el 98% de las especies tienen un manejo limitado o inexistente y solo el 3% cuenta con medidas de manejo extensas.
Y es que el hecho de que una especie está catalogada como «amenazada» en la lista roja no se traduce necesariamente en leyes de pesca que restrinjan su captura.
Para la región del Arrecife Mesoamericano que incluye al Caribe Mexicano, especies como el mero rojo, la cherna y el mero de Nassau son piezas clave del ecosistema. Sin embargo, su propia biología las condena: crecen lento y se reúnen en grandes grupos para reproducirse (agregaciones de desove).
Estas reuniones son predecibles, lo que permite a las flotas pesqueras capturar a gran parte de la población reproductora en pocos días si no existen refugios pesqueros protegidos.
Ante la ineficacia de las medidas actuales, el grupo de expertos hace un llamado urgente a implementar estrategias basadas en la ciencia con la creación de refugios pesqueros. Además de establecer zonas de exclusión donde la recuperación de las especies sea la prioridad y prohibir la pesca en sitios específicos durante las temporadas de desove.
Asimismo proponen mayor monitoreo, es decir dejar de reportar capturas generales como «mero» y empezar a identificar cada especie para detectar declives poblacionales a tiempo.
«Este trabajo es un llamado a la acción para que los gobiernos utilicen la Lista Roja de la UICN como una herramienta vinculante y no solo descriptiva», señalan los investigadores.