¿Quién financia en realidad la minería en aguas profundas? – DW.com
Más de 20 instituciones financieras de todo el mundo se han comprometido públicamente a no financiar la minería de aguas profundas, una actividad que, según los científicos, podría causar daños irreversibles a los ecosistemas oceánicos. Sin embargo, una investigación de DW ha descubierto que algunas han invertido al menos 684 millones de dólares (581 millones de euros) en empresas vinculadas a dicha industria.
Entre los inversores se encuentran algunas de las instituciones financieras más grandes del mundo, como Deutsche Bank, UBS, Credit Suisse, Credit Agricole y BNP Paribas, según el análisis de DW de los documentos presentados por las empresas y recopilados por la unidad de investigación de Greenpeace Alemania.
Cuando las promesas y las inversiones divergen
Al ser contactados por DW, Deutsche Bank y Credit Agricole aseguraron que sus compromisos se aplican a la financiación de proyectos específicos, no a inversiones en empresas. Los críticos argumentan que esta distinción permite a los bancos evitar financiar directamente operaciones individuales de minería de los fondos marinos, mientras continúan invirtiendo en empresas que se preparan para la minería.
Los demás bancos no respondieron a las preguntas de DW.
«Es lavado de imagen verde», subraya Mauricio Vargas, exestratega de inversiones convertido en experto financiero de Greenpeace. «Los bancos quieren evitar la publicidad negativa, relacionada con las controversias ambientales», añade.
Andy Whitmore, de la Campaña de Minería de Aguas Profundas, comenta que «existen presiones dentro de los bancos para invertir en áreas consideradas potencialmente rentables o que se presentan engañosamente como rentables».
Sin embargo, algunos bancos, como Storebrand, uno de los mayores grupos financieros de Noruega, desinvirtió millones de dólares en empresas vinculadas a la minería de aguas profundas, según descubrió DW.
Normativa más estricta
Goldman Sachs, por otro lado, no cuenta con una política pública que se oponga a la minería en aguas profundas. Aun así, el gigante de Wall Street se promociona como líder en inversión ambiental, social y de gobernanza (ESG).
DW descubrió que posee 187 millones de euros en participaciones en empresas que facilitan la minería en aguas profundas. La compañía no respondió a las preguntas de DW al respecto.
«Es mucho más barato pintarse de verde que ser realmente verde», dice a DW Tariq Fancy, exdirector de inversiones para inversión sostenible en BlackRock, empresa que gestiona alrededor de 10 billones de dólares en activos. Según Fancy, «el verdadero cambio debe provenir de una reforma política y una regulación más estricta».
Dinero de los contribuyentes apoya minería submarina
DW también analizó datos de inversión recopilados por una organización sin fines de lucro con sede en Washington, el Colectivo de Datos Anticorrupción (ACDC). El análisis reveló que el dinero de los contribuyentes de países, que oficialmente apoyan una pausa preventiva en la minería submarina, se invirtió en empresas vinculadas a la industria
El fondo de capital privado Triton IV obtiene dinero de fondos de pensiones públicos de Europa y Canadá, incluso cuando los gobiernos que lo respaldan se oponen públicamente a la minería submarina. El fondo gestionó las empresas submarinas DeepOcean y Adepth Minerals hasta la primavera de 2025, antes de vender el grupo a una nueva entidad de inversión gestionada por Triton.
La entidad financiera Triton argumentó al respecto que DeepOcean no es una empresa de minería submarina y que su inversión en Adepth Minerals es limitada, está regulada y no es fundamental para su estrategia.
Sin embargo, algunos gobiernos están adoptando medidas más firmes. Noruega, un país con varias empresas que se están posicionando para explotar las aguas profundas, ha acordado no emitir licencias de minería en sus aguas nacionales hasta al menos 2029. Al mismo tiempo, 40 países apoyan ahora moratorias o pausas preventivas para la minería en aguas internacionales, ante la incertidumbre sobre cómo podría afectar a la vida marina.
Mayoría de especies de aguas profundas sin descubrir
«Las profundidades marinas son uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta», explica a DW Diva Amon, bióloga marina y asesora científica de la Universidad de California, quien ha liderado expediciones de investigación en aguas profundas por todo el mundo.
«Alrededor del 90 por ciento de las especies de aguas profundas aún carecen de nombres formales», prosigue Amon, y añade que la extracción de nódulos polimetálicos (rocas del tamaño de una papa que contienen muchos de los metales críticos que buscan las empresas mineras) podría causar daños irreversibles en escalas temporales de millones de años.
Peter Thomson, enviado especial de la ONU para los Océanos, pide una moratoria de 10 años a la minería en aguas profundas para permitir que la ciencia se ponga al día y proteja el «patrimonio de la humanidad». Además, un estudio reciente financiado por The Metals Company (TMC), empresa líder en minería de aguas profundas, revela que las pruebas de minería en el Pacífico han reducido la abundancia y la biodiversidad del fondo marino en más de un tercio.
Pero los científicos afirman que los riesgos van más allá de la pérdida de biodiversidad. Algunos microbios de aguas profundas ya se utilizan en medicina, incluyendo enzimas para las pruebas para detectar el SARS-CoV-2 y compuestos que se están estudiando en ensayos clínicos sobre el cáncer. La minería podría eliminar organismos similares, incluso antes de que sean identificados.
(rmr/ms)