Muestra en el Cenart celebra a Alberto Híjar, “conspirador con registro oficial del Estado”
Muestra en el Cenart celebra a Alberto Híjar, “conspirador con registro oficial del Estado”
▲ La exhibición se aloja en la galería Espacio Alternativo y festeja los 90 años de vida del crítico de arte y teórico marxista. Permanecerá hasta el 15 de febrero.Foto Roberto García Ortiz
Reyes Martínez Torrijos
Periódico La Jornada
Sábado 31 de enero de 2026, p. 5
El teórico marxista y crítico de arte Alberto Híjar se ufanó de ser “conspirador con registro oficial del Estado” durante un recorrido por la exposición en homenaje a sus 90 años, en los que ha realizado grandes aportaciones en el ámbito social y cultural.
La exposición Alberto Híjar 90: Arte, lucha y resistencia, albergada en la galería Espacio Alternativo del Centro Nacional de las Artes (Cenart) hasta el 15 de febrero, muestra lo que el militante describió como “las redes afectivas que tienen que ver con la memoria y la historia”.
A la vista de recortes de prensa donde aparece junto a Fritz Glockner y algunas de sus compañeras que formaban la dirección de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, se halla un documento que describe la averiguación por el delito de conspiración. Se jactó: “es todo un orgullo; yo debería traerlo aquí colgado”.
En el trasiego por la exposición, Híjar (Ciudad de México, 1935) abrió su memoria para relatar esos momentos álgidos de la dignidad popular convertidos en arte mediante diferentes disciplinas, su paso por una organización armada de izquierda, la detención y la participación en muchos momentos en que impulsó proyectos culturales.
Con voz clara y fuerte, comentó anécdotas y convocó al humor a pesar de algunos tremendos hechos que incluyó, como la vez que un 14 de febrero la policía lo capturó y desapareció por un tiempo. Enlistó maravillosos personajes de las artes. Relató el detalle de muchas piezas que integran el conjunto.
Alfredo Gurza González dijo que la muestra que organizó el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas que dirige celebra “la larga trayectoria del maestro como formador de seres humanos, activista muy comprometido con todas las mejores causas de los pueblos y el principal filósofo y crítico de arte de nuestro país”.
Detalló que se trata de mostrar “las redes que ha establecido a lo largo de los años, las cuestiones colectivas e iniciativas que ha fomentado y las redes afectivas con artistas, pensadores y gente común”.
Alberto Híjar, quien portó un botón con la leyenda: “Alto al genocidio. Palestina libre”, relató que la exposición muestra “un conjunto de referencias a las agrupaciones artísticas que construimos a mediados del siglo XX y a sus resonancias en una Escuela de Historia y Crítica de Arte que fundamos, por ejemplo, y en exposiciones itinerantes, como América en la mira, que fue una maravilla cuando fundamos el Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura.
“Allí estaba todo mundo y daba lo mismo para ir Ávandaro, el famoso festival de rock que acabó en mega desmadre, como debía ser, y la proclama: ‘Karl Marx, hombre del milenio’, nada más atinado, que razonamos con un invitado especial de lujo: Adolfo Sánchez Vázquez.”
En otra área, explicó durante el recorrido, está el internacionalismo, que “incluye lo mismo la adhesión a los movimientos en México como Ayotzinapa y el normalismo rural, como las actividades en Nicaragua”.
La muestra incluye una representación del artista Arturo García Bustos del juicio popular a uno de los sobrevivientes que intentaron invadir Cuba para entregarla otra vez a Estados Unidos, y la pieza Libertad de expresión, con una entrañable dedicatoria de su autor, Adolfo Mexiac.
Híjar describió unos zapatos intervenidos, “históricos. Los convertimos en huellas de la memoria con un texto en las suelas para mostrar la importancia de nuestra oposición al criminal Miguel Nazar Haro y al juez Eduardo Ferrer McGregor, que nos encerró a todos en prisión y no nos mató porque no le dimos tiempo”.
Hay un recorte de La Jornada sobre Gary Prado, general que secuestró y maltrató a Ernesto Guevara, y que “fue responsable de llevarlo a rastras, herido de una pierna, para asesinarlo en la escuelita de la Higuera.
Está el Taller 6 de arquitectura, dado que, comentó el crítico de arte, “no fui ajeno a los proyectos de autogobierno y cogobierno en Arquitectura, en la Facultad de Filosofía, donde no prosperó, y en la escuela de Antropología, donde revolucionamos los planes de estudio e hicimos nacer la antropología social con un grupo al que pertenecían Victoria Novelo, Ricardo Loewe, José Lameiras y Brigite Boehm”.
David Alfaro Siqueiros se halla presente, “figura fundamental en aquel entonces y después para armar todo ese movimiento de repudio a las tiranías y a las represiones”.
Más adelante, el teórico marxista se refirió al combatiente republicano español Antonio Pujol, la joven y querida artista gráfica Lucía Vidales, Melecio Galván y Pablo O’Higgins, de quien se exhibe un boceto para una pintura que nunca hizo. “El célebre Hombre del siglo XX, que muchos problemas le trajo. El Partido Comunista acabó expulsándolo con todo y grabado”.
La relación de obras y artistas continuó con creaciones del colombiano Pablo Agudelo; el “agitador, agresivo y grosero Adolfo Quinteros”, con quien Híjar llevaba “una relación entrañable de hermanos”, y “Rini Templeton, nuestra hermana ejemplar”, además de la muralista Rina Lazo, quien le regaló una calca de un de Bonampak”.
Están Fanny Rabel, a quien el activista llamó “maravillosa, hermana mayor de todos nosotros”; el dibujante y activista cultural Felipe Ehrenberg y su “capacidad de asociación creativa asombrosa”, para arribar a la que aborda el Curso vivo de arte.
Ese proyecto tuvo “programas muy amplios. Lo mismo de visitas guiadas, que actividades como qué pasó en el año. Todo lo demás es muy variado, desde la discusión de la filosofía de Althusser”, que impulsaron para “no sólo discutir los problemas del realismo, sino todo lo que tenía que ver con el concepto de ideología y lo que implicaba”.
Concluyó con sencillez: “no lo hicimos mal. Ahí seguimos haciendo estas cosas”.