Insulina: El orden de los alimentos sí importa según ciencia – La Verdad Noticias
Cambiar el orden en que consumes los alimentos durante una comida podría convertirse en una herramienta para proteger tu salud metabólica. Investigaciones recientes señalan que la llamada “secuencia de alimentos” influye directamente en los niveles de glucosa en sangre y puede ayudar a prevenir la resistencia a la insulina, un trastorno cada vez más frecuente a nivel mundial.
Diversos especialistas coinciden en que no solo importa la calidad de los alimentos, sino también la forma en que se combinan y el momento en que se ingieren dentro del mismo plato. Esta estrategia sencilla podría reducir el riesgo de prediabetes y diabetes tipo 2 sin recurrir a dietas restrictivas.
¿Qué es la resistencia a la insulina?
La resistencia a la insulina ocurre cuando las células del cuerpo dejan de responder adecuadamente a esta hormona, encargada de permitir que la glucosa entre a las células para convertirse en energía. Cuando el organismo necesita producir mayores cantidades de insulina para mantener niveles normales de azúcar en sangre, aumenta el riesgo de alteraciones metabólicas.
La Organización Mundial de la Salud y la American Diabetes Association han advertido que los casos de diabetes tipo 2 continúan en ascenso, impulsados por dietas altas en azúcares simples, alimentos ultraprocesados y sedentarismo. Este contexto ha llevado a la comunidad científica a buscar estrategias prácticas que ayuden a mejorar la sensibilidad a la insulina.

El orden de los alimentos influye en los picos de glucosa
De acuerdo con información difundida por UCLA Health, iniciar la comida con vegetales ricos en fibra y continuar con proteínas puede reducir significativamente los picos de glucosa posteriores a la ingesta. En un estudio realizado en Japón, se observó que los participantes que comenzaron su comida con arroz blanco registraron aumentos más elevados de glucosa e insulina en comparación con quienes consumieron primero vegetales o proteínas.
La explicación fisiológica radica en que la fibra actúa como una barrera natural que ralentiza la absorción de azúcares en el intestino. Posteriormente, las proteínas y grasas saludables retrasan el vaciamiento gástrico, lo que disminuye la velocidad con la que la glucosa llega al torrente sanguíneo. Este proceso reduce la demanda inmediata de insulina y evita fluctuaciones bruscas.
¿Qué recomiendan los especialistas para proteger la salud metabólica?
Publicaciones especializadas como The Educated Patient destacan que dejar los carbohidratos para el final de la comida puede ser una estrategia sencilla y efectiva. El objetivo no es eliminarlos, sino priorizar primero alimentos que requieran menor respuesta insulínica y optar por carbohidratos complejos en lugar de azúcares refinados.
Además, mantener horarios regulares y controlar las porciones también influye en la sensibilidad a la insulina. Saltarse comidas o concentrar grandes cantidades de alimento en una sola ingesta puede favorecer desajustes en la glucosa. La combinación adecuada de fibra, proteínas y grasas saludables también favorece la saciedad y contribuye al control del peso corporal, un factor clave en la prevención metabólica.
La evidencia actual sugiere que iniciar la comida con fibra, continuar con proteínas y grasas saludables, y dejar los carbohidratos al final puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
Especialistas recomiendan consultar con profesionales de la salud antes de realizar cambios importantes en la dieta, especialmente en personas con antecedentes de diabetes o trastornos metabólicos.