Concluye temporada de pesca de langosta roja en Baja California – El Congresista
Ensenada, Baja California. – La temporada de pesca de langosta roja del Pacífico ha llegado a su fin, dando paso a una veda de siete meses que busca preservar el proceso reproductivo de la especie. Esta medida, estipulada en la Carta Nacional Pesquera, fue anunciada por Alma Rosa García Juárez, titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura (SEPESCA), quien resaltó la necesidad de esta suspensión respaldada por estudios científicos.
Hasta noviembre de 2025, la producción de langosta roja en Baja California se estima en aproximadamente 525 toneladas. Aunque la temporada ha terminado de manera ordenada, los productores enfrentan un panorama complicado debido a la inestabilidad de precios. Factores del mercado internacional, así como el tipo de cambio del peso frente al dólar, han impactado las ganancias generadas.
El mercado de la langosta roja se enfrenta a importantes desafíos económicos. A pesar de ser un producto altamente demandado, la fluctuación de precios y del tipo de cambio han generado un balance comercial negativo. Sin embargo, la alta demanda en mercados como Taiwán, China y Singapur ofrece un rayo de esperanza para los pescadores locales, quienes ven en estos destinos una oportunidad para el futuro.
Con el inicio de la veda, SEPESCA exhorta a la comunidad a cumplir las regulaciones establecidas. La interrupción de las capturas es esencial para el ciclo reproductivo de la langosta roja, algo que Alma Rosa García Juárez enfatizó como primordial. Respetar esta medida es vital para garantizar la sostenibilidad de la especie y la viabilidad a largo plazo de la industria pesquera en la región.
En Baja California, operan 34 organizaciones con permisos de pesca de langosta roja, empleando a cerca de 800 pescadores en 259 embarcaciones. La industria pesquera representa una pieza clave de la economía local, y el cumplimiento de las regulaciones es fundamental para su continuidad. El futuro del comercio de langosta roja depende de la implementación de prácticas sostenibles que aseguren la salud del recurso.