¿Cuánto aumentó el precio de la carne en lo que llevamos del 2026?
El precio de la carne de res en México seguirá al alza en los próximos meses, presionado por una combinación de factores sanitarios, comerciales y de seguridad que impactan directamente en los costos de producción y distribución, advirtió el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne).
De acuerdo con la directora general del organismo, Macarena Hernández, y el gerente de Estudios Económicos y de Comercio, Ernesto Salazar, la carne de res registró en enero un incremento anual de 16.5 por ciento. En contraste, el precio del cerdo subió 3.6 por ciento, mientras que el pollo mostró un descenso de 1.4 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior.
Entre los factores que explican esta tendencia se encuentra la afectación por el gusano barrenador, la menor disponibilidad de ganado en Estados Unidos, el aumento de la demanda interna y modificaciones en el esquema de importación. A ello se suman problemas de inseguridad como extorsiones y robos carreteros, que elevan los costos logísticos y las primas de seguros para el traslado de mercancías.
El organismo detalló que el mercado mexicano consumió 2.2 millones de toneladas métricas de carne en 2024 y que en 2025 la cifra subió a 2.3 millones, lo que refleja una demanda sostenida pese al encarecimiento. Hernández subrayó que, aunque los precios continúen bajo presión, no se prevé una caída en el consumo de proteína animal.
Uno de los puntos clave es el cambio en el esquema de importación. Con la conclusión del mecanismo impulsado por el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), que permitía la entrada de cárnicos libres de arancel provenientes de países sin tratado de libre comercio con México, se dio paso a un sistema de cupos de importación que el sector considera insuficiente.
El gobierno estableció cupos por 70 mil toneladas para carne de res y 51 mil toneladas para carne de cerdo, cuya asignación está prevista para el 17 de marzo. Sin embargo, la industria advierte que la implementación y la entrada efectiva de estos volúmenes al mercado podrían concretarse hasta mediados de año, por lo que se requiere que los mecanismos de asignación sean ágiles para evitar mayores distorsiones en precios.
A la presión comercial se suma la inseguridad. Según estimaciones del Consejo Nacional Agropecuario, las extorsiones pueden incrementar entre 10 y 20 por ciento el costo de producción. Además, se calcula que los delitos en el transporte y las exigencias ilícitas han aumentado alrededor de 10 por ciento, lo que impacta directamente en el precio final que pagan los consumidores.
En este escenario, el sector cárnico enfrenta un panorama complejo en el que confluyen factores internacionales, ajustes regulatorios y riesgos internos, elementos que anticipan que la carne de res continuará encareciéndose en el corto plazo.
Con información del Universal
MF