Fallo contra los aranceles de Trump crea nueva incertidumbre en el comercio de EEUU con China
WASHINGTON (AP) — La decisión de la Corte Suprema que anuló los amplios aranceles del presidente Donald Trump ha añadido un nuevo elemento a las ya complicadas relaciones entre Estados Unidos y China, mientras ambos países navegan en un terreno cambiante para evitar una guerra comercial a gran escala que alteraría la economía mundial, al tiempo que siguen tratando de alcanzar una posición de fuerza en las negociaciones.
El fallo del tribunal parecería fortalecer la posición de China, pero los analistas prevén que Beijing será cauteloso al momento de sacar provecho a esa ventaja, consciente de que Trump tiene otras formas de imponer gravámenes. Ambas partes también quieren mantener una frágil tregua comercial y estabilizar sus vínculos antes del viaje de Trump a Beijing.
“Esto le dará a China un impulso moral en sus negociaciones con el equipo de Trump antes de la cumbre, pero están preparados para el escenario de que, en realidad, no cambie nada”, señaló Sun Yun, directora del programa sobre China del Stimson Center, un centro de estudios con sede en Washington
Furioso por su derrota, Trump señaló en un principio que ordenaría un arancel global temporal del 10% horas antes de elevarlo a 15%, además de buscar vías alternas para gravar las importaciones. Defendió los aranceles señalando a China, que representa el mayor desafío para el predominio económico, tecnológico y militar de Estados Unidos.
“China tuvo cientos de miles de millones de dólares en superávits con Estados Unidos. Reconstruyeron a China. Reconstruyeron al ejército. Nosotros construimos el ejército de China al permitir que eso ocurriera”, declaró Trump el viernes. “Tengo una gran relación con el presidente Xi, pero ahora respeta a nuestro país”.
La Casa Blanca ha confirmado que Trump viajará a China del 31 de marzo al 2 de abril para reunirse con el presidente Xi Jinping.
China ve más allá de los aranceles
Es poco probable que Xi “presuma o blanda” con firmeza el fallo de la Corte Suprema durante su reunión con Trump; en su lugar, probablemente optará por intentar fortalecer su relación con el presidente de Estados Unidos, señaló Ali Wyne, asesor principal de investigación y defensa centrado en la política de Estados Unidos hacia China en el International Crisis Group.
Cuanto más pueda hacerlo, “más probable será que la frágil tregua comercial entre Estados Unidos y China se afiance de verdad y que Trump esté dispuesto a hacer concesiones en materia de seguridad que den a China mayor libertad de maniobra en Asia”, sostuvo Wyne.
Al preguntarle sobre las implicaciones del fallo, el portavoz de la embajada china, Liu Pengyu, se limitó a decir que los aranceles y las guerras comerciales no sirven a los intereses de ninguno de los dos países. Instó a Beijing y a Washington a trabajar en conjunto para “proporcionar mayor certidumbre y estabilidad a la cooperación económica y comercial entre China y Estados Unidos y a la economía mundial”.
La decisión judicial también crea una nueva incertidumbre para otros socios comerciales de Estados Unidos, en Asia y en otros lugares, en particular para aquellos que han alcanzado acuerdos comerciales para calmar la turbulencia inicial que provocaron los aranceles de Trump.
“Esperaría que la mayoría de los socios asiáticos procedan con cautela, y que los acuerdos existentes se mantengan en gran medida mientras ambas partes analizan las implicaciones en las próximas semanas”, señaló Dan Kritenbrink, socio de The Asia Group y ex subsecretario de Estado para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico en el gobierno de Joe Biden.
Señaló que seguirá de cerca el impacto en Japón antes de la visita que la primera ministra Sanae Takaichi tiene prevista a Washington el próximo mes. Japón, un firme aliado de Estados Unidos, ha visto un deterioro en sus relaciones con Beijing en los últimos meses.
Trump tiene opciones
Poco después de su regreso a la Casa Blanca a comienzos del año pasado, Trump invocó una ley de poderes de emergencia e impuso aranceles del 20% a los productos chinos por lo que, según explicó, era el fracaso de Beijing al momento de evitar el flujo de precursores químicos para la elaboración de fentanilo.
Trump invocó poco después la misma autoridad de emergencia para imponer amplios aranceles recíprocos a muchos países, incluido un 34% a China. Beijing respondió de la misma forma, y los impuestos a las importaciones se dispararon temporalmente hasta el triple dígito hasta que ambas partes dieron marcha atrás.
Luego de varias rondas de conversaciones comerciales y una reunión entre Trump y Xi en Corea del Sur en octubre pasado, los dos países acordaron una tregua de un año con un arancel base del 10%. Trump también redujo el arancel relacionado con el fentanilo al 10%, mientras que Beijing reanudó su cooperación en las restricciones para la importación de químicos que podrían utilizarse en la elaboración del opioide.
Wendy Cutler, vicepresidenta del Asia Society Policy Institute, dijo que sospecha que el gobierno de Trump pueda poner en marcha rápidamente un plan B. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos mantiene una investigación activa sobre el cumplimiento de parte de China de un acuerdo comercial anterior, y ese podría ser el plan de respaldo de Washington, explicó. Si se determina que China no está cumpliendo con sus obligaciones en virtud del acuerdo, una ley comercial faculta al gobierno de Estados Unidosa imponer aranceles.
El representante Ro Khanna, el demócrata de mayor rango en la Comisión Selecta de la Cámara de Representantes sobre el Partido Comunista Chino, instó al gobierno a elaborar una estrategia más firme que “exija cuentas a China por sus prácticas comerciales desleales y aproveche el poder colectivo de nuestros aliados y socios”.
Gabriel Wildau, director gerente especializado en el análisis de riesgo político en China para la consultora Teneo, señaló que Trump ya ha mostrado su disposición a emplear otras facultades legales para imponer aranceles a China, tal como lo hizo durante su primer mandato, y que Beijing probablemente asume que los aranceles podrían mantenerse o restablecerse “con sólo una dificultad moderada”.
“Pero Beijing también mantiene la esperanza de poder persuadir a Trump para que reduzca este arancel a cambio de garantías de compra y otras concesiones”, concluyó Wildau.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.