El Inbal se comprometió a revisar el estado de la celosía de Metro Viaducto
▲ El STC afirmó que el muro está en trabajos de renovación; aseguró que ninguno de los elementos en ese espacio está bajo protección del Inbal como patrimonio arquitectónico.Foto Ángel Vargas
Ángel Vargas
Periódico La Jornada
Sábado 28 de febrero de 2026, p. 3
Ante las denuncias en redes sociales de “la destrucción” de un muro de celosía y acetatos de colores en la estación del Metro Viaducto, diseñado por el reconocido arquitecto mexicano Enrique del Moral, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) informó a La Jornada que personal de esa instancia realizaría ayer “un recorrido y visita” a ese sitio “para verificar el estado” de esa pieza.
“Posterior a eso, podremos informar”, se comprometió la dependencia, por conducto de la Dirección de Difusión y Relaciones Públicas, al solicitarle precisar si tal obra está bajo su protección como patrimonio arquitectónico.
Las estaciones que sí se encuentran en esa condición, según el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, son Candelaria y San Lázaro –que conectan las líneas 1 y 4, así como las líneas 1 y B del Metro, respectivamente–, diseñadas ambas por el célebre arquitecto español Félix Candela (1910-1997).
En un recorrido realizado también este viernes, este diario constato que el citado muro de celosía –ubicado al fondo del acceso a esa estación, ingresando por calzada de Tlalpan dirección hacia el sur– sí presenta, además de deterioro, evidentes daños en su costado derecho –visto de frente–, así como faltante de piezas de acetatos.
Los daños consisten en la destrucción de elementos de su estructura de concreto, e incluso asoman algunas varillas de metal. Frente al área afectada se encuentran un par de cintas preventivas de plástico amarillo con la leyenda “Precaución” en color negro, así como una manta con un símbolo de un trabajador de la construcción y tabiques, además de la inscripción “Precaución. Obra en construcción”.
Entre polines y costales
Un puesto comercial impide gran parte de la visibilidad de la parte izquierda de la celosía. No obstante del anuncio de las obras y de que, en el piso de la estación, frente a las taquillas, se encuentran dispuestos varios polines de madera y costales con escombro, no se observó a ningún trabajador en el sitio.
El STC, mediante su área de Comunicación Social, afirmó a La Jornada que tal muro, como el resto de esa estación, se encuentra en trabajos de renovación, y aseguró que ninguno de los elementos en ese espacio está bajo protección del Inbal como patrimonio arquitectónico.
Un muro similar, ubicado en el acceso opuesto de esa misma estación, sobre calzada de Tlalpan dirección hacia el Centro, será evaluado para ver si también es necesario someterlo a un proceso de renovación, precisó dicha instancia.
Según fuentes históricas, fue realizado asimismo por Enrique del Moral como parte del diseño integral que hizo para las nueve estaciones que comprende el tramo de Tasqueña a Pino Suárez.
Más tarde, el Metro emitió una tarjeta informativa en la que recuerda que “actualmente se llevan a cabo labores de rehabilitación arquitectónica integral en estaciones de la Línea 2”.
Con relación a las celosías ubicadas en la estación Viaducto, detalla que “se llevará acabo la sustitución de las piezas actuales, conservando el diseño original, las cuales presentan un deterioro avanzado derivado de factores ambientales”.
Refirió que esos elementos, compuestos por estructuras de entrecruzado de concreto y láminas de acetato de 2 milímetros, “muestran signos críticos de resquebrajamiento, filtraciones por humedad y acumulación persistente de suciedad que compromete la seguridad y la imagen institucional”. Incluso, apunta, algunas piezas originales ya habían sido sustituidas por acrílicos.
“Esta condición permite la actualización de los materiales degradados por soluciones contemporáneas de mayor durabilidad, respetando la esencia del diseño original, pero garantizando una vida útil prolongada y menores costos de mantenimiento preventivo.”
Para concluir, el Metro resalta que la Línea 2 –que conecta Cuatro Caminos con Tasqueña en 23.4 kilómetros y 24 estaciones– fue inaugurada en 1970 y tiene 56 años de operación. Asimismo, reitera su “compromiso para renovar de forma continua las instalaciones”.