Llevan un año esperando el dragado de la Laguna de Tamiahua: 15 mil pescadores en crisis
Más de 15 mil pescadores en el norte de Veracruz afirman que es una medida urgente para preservar la actividad económica y ambiental de la zona
Alfredo Márquez
Consecuencias de no realizar el dragado en la Laguna de Tamiahua
Crisis pesquera y desaparición de especies en la Laguna de Tamiahua

A casi un año de los compromisos públicos realizados por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa), pescadores de los municipios de Tampico Alto, Ozuluama y Tamiahua reiteraron el llamado urgente al Gobierno de Veracruz para que cumpla con el dragado prometido en la Laguna de Tamiahua, particularmente en las barras de Tampachiche y Corazones, zonas estratégicas para el intercambio natural de agua con el Golfo de México.
El 11 de abril de 2025, durante una visita oficial, el titular de Sedarpa, Rodrigo Calderón Salas, aseguró ante cientos de pescadores que la gobernadora Rocío Nahle García, gestionaría ante la Secretaría de Marina el envío de una draga para realizar labores de desazolve.
“Normalmente tienen diez dragas grandes y pueden mandar una daga aquí para que hagan el desasolve de la laguna de Tamiahua que va a hacer que la laguna se llene más de vida marina”, declaró en ese momento el funcionario estatal, pero a casi un año de prometer, los trabajos no se han concretado.
La Laguna de Tamiahua es considerada uno de los sistemas lagunares más importantes del norte de Veracruz por su biodiversidad y relevancia económica.
No obstante, representantes del sector pesquero, como Óscar Ramírez, de Ozuluama, advierten que desde hace más de 15 años no se realiza un dragado integral, lo que ha provocado el azolve progresivo y el cerramiento parcial de las bocanas.
“El impacto es evidente: menor profundidad, escaso flujo de agua y alteración del equilibrio ecológico, situación que ha derivado en una drástica disminución de la producción pesquera, afectando de manera directa a cientos de familias que dependen de esta actividad”, dijo el pescador.
En las lagunas de Tamiahua y Pueblo Viejo dependen alrededor de 15 mil pescadores agrupados en 12 cooperativas de nueve municipios del norte veracruzano, donde uno de los efectos más preocupantes es la casi desaparición del ostión en amplias zonas de Tampico Alto y Ozuluama, donde durante décadas fue el principal sustento económico.
Desde hace casi 10 años, el molusco dejó de encontrarse en áreas que antes eran altamente productivas, obligando a los pescadores a depender únicamente de la pesca de escama, actividad estacional e insuficiente para garantizar ingresos estables.

Aunque autoridades estatales han reiterado que el dragado es un compromiso vigente e incluso recordaron la llegada de una draga hace aproximadamente dos años, con trabajos realizados que fueron mínimos y sin resultados visibles, el sector pesquero insiste en que las promesas no se traducen en acciones concretas.
Los trabajadores del mar demandan voluntad política, coordinación entre los tres niveles de gobierno y transparencia en los procesos. Sostienen que rescatar la Laguna de Tamiahua no solo es una prioridad ambiental, sino una medida urgente para preservar la actividad pesquera, recuperar especies de interés comercial y garantizar el sustento de miles de familias en el norte de Veracruz.