El telescopio Hubble descubre una galaxia oscura casi invisible – Quo
Un objeto fantasma a 300 millones de años luz compuesto en un 99% de materia oscura es un candidato firme a “galaxia oscura”
La materia oscura es la gran tramposa del cosmos: no emite luz, no la refleja y no la absorbe, pero aun tiene gravedad, y se pueden detectar sus efectos. Los astrónomos la detectan por cómo gira una galaxia o cómo se curva la luz al pasar cerca de masas enormes, y por eso dicen que actúa como el “pegamento” del Universo. El problema es que, si casi todo lo importante es invisible, encontrar sus guaridas favoritas se vuelve una cuestión de paciencia y estadística.
Un equipo de astrónomos ha encontrado una galaxia tan tenue que roza el “no está”. La han bautizado Candidate Dark Galaxy-2, o CDG-2, y la han identificado con el Telescopio Espacial Hubble, junto con datos del observatorio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea (ESA), y del telescopio Subaru, en Hawái. Según los investigadores, el objeto podría estar formado por al menos un 99,9% de materia oscura, una cifra tan exagerada que, si se confirma, la colocaría entre las galaxias más dominadas por materia oscura jamás vistas.
La galaxia oscura que deja escapar un destello
La idea no suena tan rara como parece. La mayoría de galaxias, incluida la Vía Láctea, ya tienen mucha más materia oscura que materia “normal”, la que forma estrellas, planetas y todo lo que podemos ver. Pero existe un extremo del espectro, las galaxias de bajo brillo superficial, con tan pocas estrellas que apenas destacan sobre el fondo del cielo. Los astrónomos han observado miles desde que descubrieron la primera en los años 80, pero CDG-2 apunta a otra liga.
“Las galaxias de bajo brillo superficial son muy tenues, pero aún hay algo de luz que proviene de ellas”, explicó Dayi Li, investigador posdoctoral en estadística y astrofísica en la Universidad de Toronto y autor principal del estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters. “Pero una galaxia oscura está justo en el extremo de eso, donde básicamente no tienes ningún tipo de luz tenue o estructura que esperarías de una galaxia típica”.
Aquí viene el matiz, porque en astronomía pocas cosas se cortan con cuchillo. No existe una definición estricta de “galaxia oscura”, y Li reconoce que la frontera depende de cuántas estrellas consideres aceptables para seguir usando esa etiqueta. “Para ser técnicamente correctos, CDG-2 es una galaxia casi oscura. Pero la importancia de CDG-2 es que nos empuja mucho más cerca de ese régimen verdaderamente oscuro, mientras que antes no pensábamos que pudiera existir una galaxia tan tenue”.
CDG-2 estaría a unos 300 millones de años luz de la Tierra, dentro del cúmulo de Perseo, un enjambre de miles de galaxias metidas en una nube de gas y una de las estructuras más masivas del Universo cercano. En un lugar así, las interacciones gravitatorias son bruscas, y eso encaja con la explicación favorita del equipo: que algo le robó el futuro.
La galaxia que fracasó
Para encontrarla, los astrónomos no siguieron la luz de las estrellas, sino el brillo compacto de unos objetos muy específicos: los cúmulos globulares. Son agrupaciones esféricas y densísimas de estrellas muy viejas, restos de las primeras oleadas de formación estelar. Aunque la galaxia anfitriona sea un susurro, estos cúmulos pueden brillar lo suficiente como para hacer de migas de pan.
Los investigadores localizaron un grupo de cuatro cúmulos globulares apretados en el cúmulo de Perseo. Después, al mirar con más detalle, apareció un halo muy débil alrededor, como si el cielo estuviera confesando algo a regañadientes. Ese resplandor sugiere que, efectivamente, hay una galaxia allí.
¿Y por qué tendría tan pocas estrellas? Li y sus colegas creen que, tras formarse los cúmulos globulares al principio de su historia, galaxias más grandes cercanas le arrancaron el hidrógeno, el gas que sirve de materia prima para fabricar nuevas estrellas como el Sol. “El material que esta galaxia necesitaba para seguir formando estrellas ya no estaba, así que se quedó básicamente con solo un halo de materia oscura y los cuatro cúmulos globulares”. El resultado sería el esqueleto de “una galaxia que, en esencia, simplemente fracasó”.
Si esta estrategia funciona, buscar cúmulos globulares podría convertirse en una nueva forma de cazar galaxias casi invisibles. Aun así, hace falta más trabajo para medir con precisión sus propiedades y comprobar cuánta materia oscura tiene de verdad. Li apunta a un candidato obvio para la siguiente ronda: el Telescopio Espacial James Webb, que podría ayudar a iluminar más aún esta oscura silueta.
REFERENCIA
Candidate Dark Galaxy-2: Validation and Analysis of an Almost Dark Galaxy in the Perseus Cluster
Imagen: Una galaxia lejana llamada CDG-2, que se muestra en esta imagen del telescopio espacial Hubble, está dominada por materia oscura. Li (utoronto), Ima/ESA/NASA