Continúa la pesca ilegal de caracol rosado en Arrecife Alacranes pese a veda vigente desde 1988
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Autoridades y especialistas han advertido que el furtivismo persiste debido al alto valor comercial del molusco y a las dificultades para mantener vigilancia permanente en esta área natural protegida, ubicada a más de 130 kilómetros de la costa yucateca.
Un ejemplo reciente ocurrió el pasado 4 de marzo, cuando un operativo conjunto logró detectar una incursión ilegal dentro del parque nacional.
Detectan actividad de buceo clandestino
Durante un patrullaje coordinado entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Secretaría de Marina, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca y la organización ambiental Sea Shepherd, fue localizada una embarcación cuyos tripulantes realizaban buceo ilegal.
Tras interceptar la nave, las autoridades detuvieron a tres personas que portaban equipo especializado para la captura de especies marinas.
En la revisión del barco se aseguraron trajes de buceo, visores, snorkel, aletas, ganchos y herramientas utilizadas para desprender moluscos, además de nueve conchas de caracol rosado y siete porciones de carne fresca del animal, lo que confirmó la extracción ilegal.
La embarcación, el equipo y los ejemplares decomisados quedaron bajo resguardo de la Secretaría de Marina y posteriormente fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República, ya que se trata de un delito ambiental relacionado con la afectación a la biodiversidad.
Especie protegida desde hace 37 años
El caracol rosado del Caribe (Lobatus gigas) es un molusco característico de los arrecifes tropicales, donde habita principalmente en zonas arenosas y praderas de pastos marinos cercanas a las formaciones coralinas.
Durante el siglo pasado, su explotación intensiva provocó una disminución considerable de sus poblaciones en diversas áreas del Caribe mexicano.
Ante este escenario, el gobierno federal decretó en 1988 una veda permanente que prohíbe su captura, extracción o comercialización.
Sin embargo, el interés gastronómico y comercial por esta especie mantiene activa la pesca ilegal, mientras que sus conchas suelen comercializarse como artesanías o artículos decorativos.
Además, el caracol rosado está incluido en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que implica que su comercio internacional está sujeto a controles estrictos.
Vigilancia constante en el arrecife
Las autoridades ambientales han señalado que los aseguramientos de caracol rosado en el Arrecife Alacranes se han repetido en distintos operativos realizados en los últimos años.
En varios de estos casos se han decomisado embarcaciones y especies capturadas ilegalmente dentro del área protegida, incluyendo langostas y otros organismos marinos.
También se han identificado esquemas de comercialización clandestina en comunidades costeras e incluso a través de plataformas digitales, donde el producto se ofrece con nombres alternativos para evitar ser detectado.
Para los especialistas, estas prácticas evidencian que la pesca furtiva continúa siendo uno de los principales retos para la conservación del arrecife.
Importancia ecológica del Arrecife Alacranes
El Parque Nacional Arrecife Alacranes es considerado un sitio fundamental para la salud de los ecosistemas marinos de la región.
Además de albergar una gran diversidad de especies, funciona como zona de refugio y reproducción para numerosos organismos marinos, varios de ellos de relevancia para la pesca regional.
La extracción ilegal de especies protegidas puede alterar el equilibrio ecológico del arrecife, afectando las cadenas alimenticias y la dinámica natural de las poblaciones marinas.
Por esta razón, las autoridades federales han reiterado que mantendrán operativos de vigilancia en el área con el objetivo de frenar la depredación y favorecer la recuperación de especies cuya reproducción puede tardar varios años.
Redacción: Yucatánalamano.