El legado literario de Elena Poniatowska inspira la obra de poetas y artistas
Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Sábado 21 de marzo de 2026, p. 3
Las obras literarias de la escritora y periodista Elena Poniatowska Amor (1932) inspiraron a un conjunto de 33 artistas y cuatro poetas para crear las pinturas, fotografías, esculturas, textiles y poemas que conforman Las voces de los sin voz, exposición en homenaje a la autora en la Casa Jaime Sabines.
Al recorrer la muestra, doña Elenita dijo sentirse “abrumadísima. Estoy del otro lado. Siempre he hecho las preguntas, entonces, siento que este no es mi lugar. Me siento como si girara en otra órbita”.
La exhibición es la primera de tres que se organizan en vísperas del cumpleaños 94 de la homenajeada, el 19 de mayo, informó su hijo Felipe Haro Poniatowski, director de la fundación que lleva el nombre de la Premio Cervantes 2013. Una segunda será abierta en abril en el Museo del Estanquillo-Colecciones Carlos Monsiváis, mientras la tercera se hará en mayo nuevamente en la Casa Jaime Sabines, sólo que en esa ocasión será de “cómo los artistas ven a Elena”.
El próximo martes, un ágora con el nombre de la escritora y un busto será develados en el edificio de la alcaldía Gustavo A. Madero, indicó Haro Poniatowski.
Cortado el listón, la homenajeada recorrió detenidamente las obras incluidas en la exposición. Comenzó por las fotografías de Bob Schalkwijk y Barry Domínguez, de este último, un retrato. Varios de los artistas expositores allí presentes le contaron la historia detrás de su obra. La pintora Natasha Gray, por ejemplo, explicó que su libro de artista, que consta de cuatro secciones que se doblan, está inspirada en la biografía Leonora (2011): “en un momento muy particular de mi vida me impactó el libro. Pensaba conocer la historia de Leonora Carrington; sin embargo, leer el libro me metió en su mundo. Mi pieza se llama Elena en el mundo de Leonora, porque así me sentí”.
El pintor Octavio Moctezuma partió de Tinísima (1992): “Edward Weston hizo varias fotografías de Tina Modotti a manera de escultura. Yo, en cambio, quise transformarla en una mancha”.
Conocida más bien como escultora, Paloma Torres participa con un gobelino con la imagen de una construcción en la que sólo se aprecian los castillos: “mi obra versa sobre la Ciudad de México. Hago paisaje urbano. No perdemos la esperanza de edificar algo diferente. Hice este tapiz pensando en que queremos crecer; sin embargo, de repente nos quedamos parados”.
▲ Retrato de Elena Poniatowska captado por Barry Domínguez, Una sonrisa en el jardín, impresión digital en papel agave de algodón 40 por 50 centímetros, 8 de mayo de 2012, colonia Chimalistac, San Ángel. La obra forma parte de la exposición en el recinto ubicado en San Ángel.
La escultura de Alejandra Zermeño está inspirada en Lilus Kikus (1954), primer libro de Poniatowska, y la frase “la finalidad de la vida no es prosperar, sino transformarse. Cuando uno se lanza a lo desconocido se salva”. Para ella “ésta es una obra que habla sobre el autoconocimiento, la valentía y el arrojo”.
Otros artistas participantes son Águeda Lozano, Cristina Kahlo, Gabriel Macotela, Alberto Castro Leñero, Carlos Gutiérrez Angulo, Carlos Pellicer López e Irene Zundel. La muestra fue curada por Perla Arroyo, Andree Orozco y Luis Ignacio Sáinz.
Los poemas de Mario Bojórquez, Lilia Barbachano y Rodolfo Mata, Daniel Hurtado y Carmen Nozal, escritos para la ocasión, se exhiben sobre la pared. Tanto Barbachano, como Hurtado y Nozal leyeron sus textos para doña Elenita.
En el acto oficial, el asesor de cultura y de patrimonio cultural de la alcaldía Álvaro Obregón, Luis Ignacio Sáinz, se refirió a la homenajeada como “una suerte de conciencia crítica de lo que es la realidad y la cultura de México.
“Su obra es densa, abierta, y siempre pregunta por lo que dirán aquellos que están desprotegidos, que no tienen una voz reconocida socialmente. Así, pues, es un faro de luz en momentos como el actual en que necesitamos hacer una reflexión sistemática en favor de la reconciliación de todos y cada uno de los mexicanos.”
Haro Poniatowski recordó que la obra de la homenajeada “requiere cada día de más lectores para que sea escuchada en todos los ámbitos del país y del mundo”. Así que invitó a los presentes a “seguir leyendo, compartiendo y defendiendo las historias que aquí existen ante sus ojos”. Hizo votos para que México tenga “periodistas libres, que pueden alzar la voz”.
Para Javier López Casarín, alcalde de Álvaro Obregón, Poniatowska es “una mujer que ha hecho de la escucha un acto político. Sus obras han tendido puentes entre realidades, clases sociales y generaciones, consolidando un legado que trasciende lo literario”.
Las voces de los sin voz permanecerá hasta el 19 de mayo en la Casa Jaime Sabines, ubicada en avenida Revolución 1747, San Ángel.