La inteligencia artificial emerge como la principal amenaza para la seguridad de los datos
La rápida adopción de inteligencia artificial en las organizaciones está generando un nuevo frente de vulnerabilidad en materia de ciberseguridad. Así lo advierte el informe “Thales Data Threat Report 2026”, cuyos resultados fueron analizados por el blog Füture de INESE, donde se destaca que el 70% de las compañías identifica a la IA como el principal riesgo para la seguridad de los datos.
El estudio, basado en una encuesta a 3.120 profesionales de seguridad y TI en 20 países, pone de manifiesto cómo la automatización del acceso a la información y la creciente integración de sistemas inteligentes en procesos críticos están redefiniendo el mapa de riesgos digitales.
Una brecha creciente entre adopción y control de los datos
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la existencia de una brecha significativa entre el despliegue de la inteligencia artificial y la capacidad de las organizaciones para gestionar sus datos de forma efectiva.
Según el relevamiento, solo el 34% de las empresas afirma saber con precisión dónde se almacenan sus datos, mientras que apenas el 39% indica que puede clasificarlos completamente. Esta falta de visibilidad complica la implementación de estrategias de protección robustas y deja expuestos activos críticos.
A este escenario se suma un dato especialmente sensible: el 47% de la información confidencial almacenada en la nube permanece sin cifrar, lo que incrementa los riesgos en entornos cloud y plataformas SaaS, donde la superficie de ataque es cada vez mayor.
La IA como amplificador de vulnerabilidades
El informe subraya que la inteligencia artificial no solo introduce nuevos riesgos, sino que también puede amplificar vulnerabilidades preexistentes, si no se implementan controles adecuados.
La integración de IA en procesos clave (como análisis de datos, automatización de decisiones o gestión operativa) implica que estos sistemas acceden a grandes volúmenes de información sensible. Sin una adecuada gobernanza, esto puede derivar en fallos de seguridad difíciles de detectar y mitigar.
En particular, los expertos advierten sobre los riesgos asociados a sistemas automatizados que operan con permisos excesivos o sin supervisión suficiente, lo que podría convertirlos en una suerte de “amenaza interna” dentro de las propias organizaciones.
Gobernanza, identidades y cifrado: los nuevos pilares de la seguridad
Frente a este contexto, el informe destaca la necesidad de reforzar aspectos clave como la gobernanza de identidades, el control de accesos y el cifrado de datos, que se convierten en pilares fundamentales para mitigar los riesgos asociados a la IA.
La protección de la información ya no depende únicamente de herramientas tecnológicas, sino de la capacidad de las empresas para establecer marcos de control integrales, que incluyan políticas claras, supervisión continua y una gestión más precisa de los permisos y flujos de datos.
Implicancias para el sector asegurador
Para la industria aseguradora, este escenario plantea desafíos relevantes. Por un lado, la creciente exposición a riesgos cibernéticos vinculados a la inteligencia artificial obliga a revisar modelos de suscripción, pricing y acumulación de riesgos.
Por otro, abre oportunidades para el desarrollo de soluciones aseguradoras especializadas en riesgos de IA y protección de datos, en un contexto donde la demanda por cobertura frente a incidentes digitales continúa en expansión.
Tal como señala el análisis difundido por Füture de INESE, la inteligencia artificial se consolida como una tecnología clave para la transformación empresarial, pero también como un factor que exige nuevos enfoques de seguridad y gestión del riesgo, en un entorno cada vez más complejo e interconectado.