Cambio tecnológico y rigidez laboral: el rol de la indemnización por despido
La creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) sobre las actividades cotidianas de las personas no es nuevo. Sin embargo, cada vez más, tareas que tomaban mucho tiempo han sido reemplazadas por un rápido y poco costoso procesamiento de datos, y sólo sujetas a la revisión de las personas. El cambio tecnológico implica que ciertas ocupaciones son susceptibles de desaparecer de la actividad laboral. Esto lleva a que se abarate el costo de reemplazar al trabajador con un robot o software.
Lo anterior implica que la expansión del uso de IA podría derivar en una menor demanda por trabajo (Autor, Levy y Murnane, 2003; Acemoğlu y Restrepo, 2020). Recientemente, la empresa estadounidense Anthropic elaboró una estimación de la exposición que tienen distintos tipos de trabajos a la IA(1). Las ocupaciones más susceptibles de ser perjudicadas son los programadores computacionales (75%), los encargados de servicio al consumidor (70%) y otros que se dedican a labores que requieren un análisis prolongado y repetitivo, o cuya interacción con el consumidor no requiere de altos grados de confianza humana.
En Chile, la demanda por habilidades de IA ha aumentado en el tiempo, de acuerdo con un reporte del Banco Central de abril de 2025 que usó datos de los avisos laborales de internet(2). Considerando este aumento en la demanda y la exposición de algunos sectores ocupacionales, haría bien examinar el estado del mercado laboral chileno.
Actualmente, la tasa de desempleo de la economía nacional bordea el 8%. Una menor demanda por trabajo, derivada del sostenido reemplazo por capacidades de IA, llevará a dicha cifra a ser aún mayor, de no mediar una reforma que posibilite adaptarse al nuevo escenario tecnológico. No se trata de detener el avance de la IA -algo prácticamente imposible-, sino de habilitar y promover la adquisición de competencias y habilidades que serán necesarias en el futuro.
Un mercado laboral que maximiza el bienestar de los trabajadores requiere una capacidad de reasignación de empleos entre industrias, lo que aumenta la productividad a través de mejorar los emparejamientos entre empresas y empleados. Una de las formas de hacer esto es reformar la regulación del mercado laboral, reduciendo barreras que perjudican a las empresas grandes, pequeñas y medianas. Esto facilitaría su capacidad de reorganizarse y seguir generando empleos necesarios y productivos.
Una de estas barreras reside en los costos de despido y contratación. En el CPP FENG-USS, hemos realizado un estudio sobre dos formas institucionales de los mismos: el seguro de cesantía (SC) y la indemnización por años de servicio (IAS). Ambas poseen una racionalidad económica que las justifica. El SC busca principalmente proveer de una red de seguridad social al trabajador que pierde su empleo. Esto tiene efectos positivos sobre el bienestar y no resulta tan costoso a la formalidad, debido al esquema de cuentas individuales de cesantía (CIC). La IAS, por su parte, podría ser una herramienta útil para facilitar procesos de reestructuración empresarial, además de servir como complemento a los pagos del SC y compensar parcialmente la pérdida de ingresos tras el desempleo.
Sin embargo, la evidencia muestra que la IAS en Chile es particularmente generosa: nuestro país posee el pago más alto de la OCDE por este concepto. Al mismo tiempo, estudios en Perú, Colombia, Portugal y otros países observan efectos negativos de la indemnización por despido sobre el nivel de empleo y el salario disponible de los trabajadores. Las empresas no pueden terminar su relación contractual con trabajadores antiguos y poco productivos, ya que es muy costoso. Esto también puede limitar la contratación de trabajadores potencialmente más productivos. Además, existe evidencia de que, en algunas industrias, las empresas traspasan el costo esperado de la indemnización a los trabajadores a través de menores salarios.
Frente a este escenario -y ante una eventual reducción de la demanda por trabajo asociada al avance tecnológico- resulta necesario al menos evaluar una reducción de la IAS. En esta línea, ya existen propuestas que buscan avanzar en esa dirección(3). Ignorar este debate podría terminar agravando los efectos del cambio tecnológico sobre el empleo.
(1) Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence
(2) Inteligencia Artificial (IA) en las empresas: Tendencias en la demanda de empleo a partir de información de avisos laborales
(3) Hacia un nuevo sistema de indemnización laboral: evaluación de un esquema de cuentas individuales