México SA – La Jornada
▲ En su desesperación, Trump amenazó con “arrasar a Irán en una sola noche”.Foto Ap
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a consigna “sin maíz no hay país” no ha logrado trascender el discurso y cada día que pasa, México depende más del abasto externo de este alimento básico en la dieta de los mexicanos y cimiento cultural del país. El resultado se repite año tras año desde el arranque (1994) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), hoy conocido –maquillaje de por medio– como Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC, en operación desde 2020), lo que sustenta la decisión –tomada desde hace años– de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de incorporar a nuestra nación al nada prestigioso inventario de importadores netos de alimentos básicos.
Con el TLCAN, previa privatización, venta y renta del ejido, se puso en marcha la importación de alimentos (al 100 por ciento desde 2008, con Borolas en Los Pinos, de acuerdo con el calendario establecido por dicho tratado), con lo que el salinato, en particular, y el neoliberalismo, en general, dieron la puntilla al campo mexicano, y una de las consecuencias es el permanente déficit en la producción interna de maíz.
De ello da cuenta La Jornada (Braulio Carbajal): “en los dos primeros meses de 2026, Estados Unidos exportó a México 3 millones 952 mil 249 toneladas de maíz, la mayor parte amarillo y transgénico, una cantidad sin precedente para un periodo similar, en un contexto en el que el gobierno estadunidense intensifica su presión al señalar que en México persisten barreras no arancelarias a las importaciones de grano proveniente de ese país.
“De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), la cantidad de maíz que México compró a esa nación en los dos primeros meses de 2026 representó un aumento de 11 por ciento respecto a las 3 millones 549 mil toneladas del mismo periodo de 2025. Esto representó para empresas estadunidenses un negocio de 895 millones 815 mil dólares, 9 por ciento más que los 822 millones 117 mil dólares de un año atrás”.
Y lo que parecería una noticia “fresca”, en realidad es el seguimiento informativo, es decir, la constante desde enero de 1994; desde entonces, y de forma prácticamente permanente, año tras año, México rompe récord en importación de ese alimento básico, dado que la producción interna es notoriamente insuficiente para cubrir la demanda, para lo que, “casualmente”, entra en acción el lado gringo del TLCAN o el T-MEC.
Para dar una idea secuencial del problema (las cifras son del Banco de México), hasta 1993 –año previo de la entrada en vigor del TLCAN–, nuestro país era prácticamente autosuficiente en la producción de maíz, pues apenas importó alrededor de 70 millones de dólares; al año siguiente (1994) la compra en el exterior de este grano aumentó a 370 millones de billetes verdes (incremento de 528 por ciento) y de ahí para arriba de forma sostenida (siempre rebasando los cupos autorizados y sin fortalecer la producción interna).
Al cierre de 2025, la importación de maíz se aproximó a 6 mil millones de dólares (8 mil 571 por ciento más que en 1993), es decir, lo que 33 años atrás México gastaba en un año por el concepto de referencia, ahora lo paga en cinco días.
Así, en poco más de tres décadas de “modernización” salinista, en particular, y neoliberal, en general, de las arcas naciones han salido cientos de miles de millones de dólares, y contando, para garantizar el consumo nacional de maíz (recuérdese que sin él no hay país) y de muchos alimentos más que antes del tratado (llámese como se llame) se producían internamente, porque hasta 1993 México era prácticamente autosuficiente para cubrir las necesidades de los millones de estómagos que cotidianamente hay que alimentar.
Y la citada información de La Jornada sólo refiere el resultado de los dos primeros meses de 2026, con lo que, sin ser clarividente, nos adelanta lo que ocurrirá a lo largo del presente año, como sucede desde 1994. Pero la triste realidad de que el estómago de los mexicanos depende cada día más (y no sólo del maíz) del mercado externo de alimentos (con el gringo en primerísimo lugar) parece no tener la suficiente atención o, de plano, no encuentran la fórmula para retomar la autosuficiencia alimentaria como asunto de seguridad nacional.
Las rebanadas del pastel
El sicópata de la Casa Blanca amenaza con “arrasar a Irán en una sola noche” y en su desesperación no vaya a ser que se le ocurra repetir el 6 y 9 de agosto de 1945… Mientras, el barril mexicano de exportación ayer se vendió a 107.02 dólares (69 por ciento más que el día previo de la agresión a Irán).
X: @cafevega