Comunidades hispanas del oeste de Texas se acercan a la obra de García Lorca
▲ Con un elenco femenino, la obra de García Lorca se vuelve una cámara de presión donde el poder, la vigilancia y el deseo se entrelazan.Foto New York City Players
Daniel López Aguilar
Periódico La Jornada
Sábado 11 de abril de 2026, p. 3
Las comunidades hispanohablantes del oeste de Texas, Estados Unidos, por primera vez tienen la oportunidad de ver La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, en su idioma y con entrada libre.
Programadas para los días 10 y 11 de abril en el Ballroom Marfa, la puesta en escena invita a acercarse al teatro profesional en español, con subtítulos en inglés que permiten apreciar el ritmo y la poesía del autor andaluz.
“Me gusta pensar que esto permitirá que cada espectador construya su interpretación; el texto no está ahí para ser controlado, sino para ser vivido por quien lo mira”, explicó en entrevista con La Jornada Richard Maxwell, director del proyecto y fundador de New York City Players.
La historia gira en torno a Bernarda, obsesionada con el estatus social y el control absoluto de su hogar, quien impone ocho años de luto a sus cinco hijas tras la muerte de su segundo marido. Mientras organiza el matrimonio de la mayor, Angustias, con Pepe El Romano, la relación secreta de éste con Adela, la menor, precipita un desenlace trágico.
Con un elenco exclusivamente femenino, la casa se vuelve una cámara de presión donde poder, vigilancia y deseo se entrelazan. Las intérpretes disponen el espacio con precisión para que acciones y palabras adquieran relieve propio.
La mayoría del reparto proviene de Nueva York, con algunos papeles asumidos por talento local. Las participantes aportan trayectorias diversas y acentos de México, Colombia, República Dominicana y España.
Maxwell (Fargo, Dakota del Norte, 1967) describió el proceso creativo como una construcción basada en la identidad de cada integrante.
“Parte de cada quien tal como es; sus movimientos ocupan el espacio, la vestimenta se integra y al final el texto se superpone. La síntesis la realiza quien observa. Esta aproximación rompe con la interpretación literal: no se espera que finjan que la situación ocurre de verdad; cada gesto adquiere sentido por sí mismo.”
La llegada de la obra a esta zona cercana a la frontera con México añade una dimensión simbólica. En un territorio marcado por historias de migración, familias mexicoamericanas y la presencia cotidiana de la Patrulla Fronteriza, el director considera que la propuesta cobra un significado particular.
“No es sólo colocarla en un escenario: es afirmar que la cultura y la lengua de esta comunidad importan, que merecen verse reflejadas en el teatro”, indicó.
Contexto, elemento importante
A su juicio, Marfa se convierte en un punto de encuentro donde el arte dialoga con el paisaje y con una realidad social afectada por tensiones migratorias.
El contexto nacional también influye en la lectura. “Cualquiera que siga las noticias puede ver que Estados Unidos atraviesa una fractura profunda en torno a la inmigración”, señaló Maxwell, quien dirige New York City Players desde 1999.
Su trabajo se distingue por la franqueza escénica, la improvisación y la integración de experiencias propias en cada propuesta. Llevar a Lorca a una ciudad situada a unos 80 kilómetros del límite internacional, añadió, adquiere relevancia al reflejar la historia y la identidad de la población local.
El director puntualizó que la experiencia escénica plantea, además, un ejercicio de percepción. “Independientemente de la lengua materna, se agrega un nivel extra que el cerebro debe procesar. Algunos hispanohablantes en Nueva York incluso utilizaban subtítulos debido al español algo arcano de Lorca.
“Cada presentación se organiza en capas: primero la persona real, luego el movimiento, después la indumentaria y finalmente el texto; el sentido final surge en quien observa.
“Me interesa que mis palabras pasen por personas que no buscan controlar a un personaje. Éste es tarea de quien mira. Los resultados varían según cada intérprete y cada espectador, y esa diversidad es lo que mantiene viva la obra.”
Con producción de New York City Players en colaboración con Incoming Theater Division, programa que apoya a personas recién llegadas a Estados Unidos en la creación de obras escénicas, la última función de La casa de Bernarda Alba en el Ballroom Marfa, recinto dedicado a exposiciones, música, cine y proyectos escénicos contemporáneos, será hoy a las 19:30 horas.