Impacta crisis global de fertilizantes al país; Alimentos, en riesgo – Periódico Zócalo
Ciudad de México.- La guerra en Irán, el incremento de los precios del petróleo y el gas, así como la disminución en las exportaciones de fertilizantes y de los insumos para su producción, generaron una crisis en la disponibilidad de abonos a nivel mundial, cuya primera manifestación es la escalada en los precios de los fertilizantes. De prolongarse la situación, puede convertirse en una catástrofe agroalimentaria global, alertan expertos.
De acuerdo con el presidente del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), Juan Carlos Anaya Castellanos, entre el 20 de febrero y el 27 de marzo de 2026, el precio de la urea se incrementó 25.8%; el del fosfato diamónico (DAP) 26.4% y el del fosfato monoamónico (MAP) 28.7 por ciento.
Si se compara la evolución de precios entre enero de 2025 y el 27 de marzo de 2026, se observa que la urea se incrementó 46.7%, al pasar de 9 mil 550 a 14 mil 10 pesos la tonelada; el del DAP 57.2%, al pasar de 13 mil 380 a 21 mil 40 pesos la tonelada y el del MAP 53.6%, al pasar de 14 mil a 21 mil 500 pesos la tonelada.
El especialista refirió que entre enero y febrero de 2026 México importó 561 mil toneladas de fertilizantes, lo que representó un incremento de 34.2% si se compara con las 418 mil toneladas compradas en el mismo periodo del año anterior.
El especialista dijo que hay que tomar en cuenta que con los bajos precios de algunos productos agrícolas como los granos y el incremento de los fertilizantes seguramente algunos productores podrían optar por no sembrar debido a la falta de rentabilidad y eso tendrá un impacto en los precios de los alimentos. Eso es lo relevante, insistió.
Además, expuso que los bancos y los intermediarios no van a estar dispuestos a prestarles dinero a los agricultores simplemente por no ser rentables.
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Esa es la preocupación: que se quede superficie sin sembrar ante la falta de rentabilidad y de políticas públicas que le permitan al productor tener certidumbre”, explicó.
Recordó que antes de que iniciara la guerra en Irán, ya se reportaban aumentos en los precios de los fertilizantes de alrededor de 30% ocasionados por los precios bajos de los granos.
Escenario complicado
De acuerdo con la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Fertilizantes (Anacofer), México consume más de 5.5 millones de toneladas de fertilizantes al año.
De esa cantidad y según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en 2025 el país importó 3 millones 798 mil toneladas que representan 69.05% de la demanda.
Ahí radica el primer problema, pues desde el 21 de marzo pasado Rusia decidió detener las exportaciones de fertilizantes para proteger su mercado interno de alimentos. Además, detuvo la exportación de materias primas para la elaboración de abonos como el nitrógeno.
En tanto China, el otro de los principales productores de fertilizantes y materias primas a nivel mundial, incrementó las restricciones que ya había impuesto con anterioridad al comercio de esos productos.
Ciclo agrícola
Por otra parte, el panorama a futuro se complica porque está iniciando el ciclo agrícola primavera-verano y debido a que los fertilizantes económicamente no son bienes elásticos, porque los productores deben comprarlos, aunque estén caros.
Eso afecta gravemente sus costos de producción. Fertilizar incrementa en alrededor de 73% la eficiencia del uso del agua.
Tomando en cuenta este factor y los demás, Juan Carlos Anaya, consideró que es muy probable que en el ciclo agrícola que inicia haya pérdida de rentabilidad para los productores agrícolas mexicanos y los costos se trasladarán al consumidor.
Las alarmas se han encendido en distintas instancias. El 26 de marzo, cuando el Banco de México dio a conocer su decisión de política monetaria, el tema de los fertilizantes fue una de las preocupaciones.
Un integrantes de la junta de gobierno planteó que los precios de los fertilizantes fosfatados y nitrogenados se han visto afectados, ya que por la región del Medio Oriente en conflicto se comercializa cerca de 30% del suministro mundial.
Por otra parte, en 2025 Pemex produjo 975 mil toneladas de fertilizantes. De esa cantidad, 165 mil toneladas corresponden a fertilizantes nitrogenados, 590 mil toneladas de fosfatados y 220 mil toneladas de urea.
Con la producción actual de Pemex no alcanza siquiera para satisfacer la demanda del programa Fertilizantes para el Bienestar, que tiene como meta para 2026 distribuir un millón 43 mil 82 toneladas de fertilizante en beneficio de 3 millones 542 mil 418 hectáreas.
Según cifras del Panorama Agroalimentario 2025 de la Secretaría de Agricultura, México destina 23.4 millones de hectáreas para la agricultura, de las cuales se cultivan 20 millones con la participación de 5.8 millones de personas que hacen posible una producción de 261.9 millones de toneladas de productos agrícolas con un valor de 855 mil 800 millones de pesos.
Hoy, México es el segundo importador de granos y oleaginosas y el primero de maíz.