Defender la Tierra también es construir la paz – ONG Manos Unidas
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al menos un 40 % de los conflictos internos en el mundo durante los últimos 60 años han estado vinculados con la explotación de recursos naturales.
Con motivo del Día de la Tierra, desde Manos Unidas queremos recordar que la defensa del medio ambiente es también una forma de construir la paz.
La Tierra, en peligro
Desde la Amazonía peruana hasta Camboya, pasando por Sierra Leona, la presión sobre la tierra, el agua y los bosques está detrás de conflictos que destruyen vidas y deterioran los medios de subsistencia de miles de personas. El medio ambiente sigue siendo una de las víctimas olvidadas de las guerras y de la explotación sin control.
«Estas tensiones territoriales no solo destruyen vidas a través de las guerras y la violencia, sino que devastan ecosistemas y dejan a las comunidades sin recursos, sin esperanza o sin la capacidad de enfrentarse a emergencias climáticas», afirma Marco Gordillo, coordinador del Departamento de Alianzas e Incidencia de Manos Unidas.
La paz no es solo la ausencia de guerra, sino la posibilidad de vivir en tierras seguras, sanas y habitables, algo que la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas reconoce como el derecho humano a un medio ambiente sano.
Tres territorios donde proteger la tierra es alimentar la paz
En Perú, la expansión minera ha provocado una grave crisis ambiental y social.
«En América Latina y el Caribe la minería tiene un rostro oscuro y prácticas devastadoras. Las extracciones se han realizado sin escuchar a las comunidades locales, sin respetar los derechos de los pueblos indígenas, para los que la tierra lo es todo, y sin considerar los límites de los ecosistemas. Sin respeto», afirma Yolanda Flores, lideresa aimara y miembro de DHUMA-Puno Derechos Humanos y Medio Ambiente, organización que pertenece a la red Muqui, plataforma peruana que defiende los derechos de comunidades y el desarrollo sostenible frente a la actividad minera, a nivel local e internacional.
A través de la Red Muqui, Manos Unidas apoya el fortalecimiento de la capacidad organizativa y de incidencia de las comunidades para que puedan defender sus derechos humanos y ambientales frente a proyectos que amenazan sus territorios.
En Sierra Leona, país que ocupa el puesto 185 de 193 en el último Índice de Desarrollo Humano, se estima que ocho de cada diez habitantes de las comunidades mineras de Kono viven en la más absoluta pobreza.
Allí colaboramos con el Centro Chesterton en la rehabilitación de tierras degradadas por la minería artesanal y en la promoción de cooperativas y medios de vida alternativos. El objetivo es recuperar suelos improductivos y reducir la dependencia del sector minero en comunidades que viven en situación de pobreza extrema.
En Camboya, donde aproximadamente el 75 % de la población rural depende de los bosques para sobrevivir, desde Manos Unidas trabajamos con la Misión Jesuita en comunidades forestales y escuelas rurales para proteger estos ecosistemas frente a la tala ilegal y otros expolios. El proyecto combina patrullaje comunitario, reforestación y educación ambiental práctica para niños y jóvenes.

Para Manos Unidas el Día de la Tierra es una oportunidad para recordar que la crisis climática, la desigualdad y los conflictos por los recursos no son problemas aislados, sino expresiones de una misma realidad que exige respuestas centradas en las personas y en los territorios.
Porque defender la tierra también es construir la paz.
En 2025, Manos Unidas destinó más de un millón de euros a proyectos en Asia, América y África en los que promueve la sostenibilidad ambiental y la lucha ante la crisis climática junto a sus socios locales.