DAX 40 e IBEX 35 suben tras la caída del petróleo – IG
- El DAX 40 y el IBEX 35 suben porque el mercado interpreta que la caída del petróleo reduce el riesgo de un nuevo shock inflacionista y mejora el apetito por riesgo.
- El verdadero riesgo sigue en Ormuz: si fracasa la desescalada entre Estados Unidos e Irán, el crudo puede rebotar rápidamente y presionar de nuevo a las bolsas europeas.
- La subida debe leerse con cautela porque Wall Street y Londres están cerrados, una combinación que reduce liquidez y puede exagerar movimientos en DAX 40 e IBEX 35.
El DAX 40 y el IBEX 35 arrancan la sesión con subidas porque el mercado encuentra un motivo claro para volver a asumir riesgo: el petróleo pierde presión. La caída del crudo reduce el miedo a un nuevo shock inflacionista y da oxígeno a la renta variable europea, especialmente a índices como el DAX 40 y el IBEX 35, muy sensibles al ciclo económico y al coste energético.
El detonante es el creciente optimismo sobre una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán. El mercado interpreta que cualquier avance que reduzca el riesgo sobre el estrecho de Ormuz puede aliviar la tensión sobre el suministro global de petróleo. Y cuando el crudo retrocede, la ecuación bursátil cambia rápidamente.
Para el DAX 40, este movimiento tiene especial relevancia. La bolsa alemana concentra compañías industriales, exportadoras y negocios intensivos en energía que sufren especialmente cuando suben los costes energéticos. Un petróleo más relajado mejora las expectativas sobre márgenes empresariales y reduce presión sobre las previsiones de inflación en la eurozona.
El IBEX 35 también recoge ese alivio, aunque con una composición diferente. En el selectivo español pesan más bancos, energía e infraestructuras, lo que hace que el impacto del petróleo tenga una lectura menos lineal. Una caída del crudo puede aliviar tensiones macro, pero también presionar a algunas energéticas dependiendo de la intensidad del movimiento.
Sin embargo, el rebote del DAX 40 y del IBEX 35 no debe interpretarse como una señal de normalidad total.
Donald Trump enfrió las expectativas de un acuerdo inmediato con Irán al señalar que Estados Unidos no quiere precipitar negociaciones. Ese mensaje introduce volatilidad porque el mercado había empezado a descontar un escenario de distensión más rápido. Si esa expectativa falla, el petróleo puede volver a girarse al alza.
El verdadero punto crítico sigue siendo el estrecho de Ormuz. Mientras no exista claridad sobre su operativa y seguridad, el riesgo energético seguirá presente. Y eso significa que el rebote del DAX 40 y del IBEX 35 puede ser vulnerable a cualquier titular adverso.
A este escenario se suma otro foco de tensión: Rusia intensificó sus ataques sobre Kiev con una ofensiva de gran escala que vuelve a recordar que el riesgo geopolítico en Europa sigue plenamente activo.
Hoy además existe un factor técnico importante: Wall Street y la Bolsa de Londres permanecen cerradas por festivo. Esto reduce la liquidez global y hace que los movimientos en el DAX 40 y el IBEX 35 puedan amplificarse con menos volumen del habitual. En estas sesiones, el precio puede moverse más por ajustes tácticos que por convicción institucional.
Dentro del mercado español, el IBEX 35 también encuentra catalizadores propios.
Indra estará en el foco ante el posible nombramiento de un nuevo consejero delegado, una noticia relevante en un valor donde la narrativa de defensa gana peso.
Técnicas Reunidas también atrae atención por la posibilidad de nuevos contratos en Oriente Medio por hasta 8.000 millones de euros, una noticia que conecta directamente con inversión energética internacional.
Santander, por su parte, añade movimiento corporativo tras ejecutar íntegramente la sobreadjudicación de TSK.
La lectura del mercado hoy es clara: el DAX 40 y el IBEX 35 suben porque el petróleo da tregua, no porque el riesgo haya desaparecido.
Si el crudo mantiene la corrección, las bolsas europeas pueden consolidar el rebote. Si Ormuz vuelve a tensionarse, el escenario puede cambiar rápidamente.