La pesca ilegal afecta no solo a las cooperativas – Diario de Yucatán
Es bien sabido que las áreas recurrentes de pesca ilegal están localizadas en Dzilam de Bravo y la parte de Celestún, advierte Enrique Sánchez Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera en Yucatán y Exportamar Yucatán.
“Se trata de controlar esta situación con más inspección y vigilancia de la Marina y de Conapesca”, apunta el dirigente.
También indica que es un problema que tiene repercusiones a largo plazo.
“Estamos hablando de una caída entre 30% y 40% del esfuerzo pesquero, porque es pesca no reglamentada, lo que se traduce en muchos millones de pesos que dejan de entrar por impuestos al Estado y a la Federación”.
Sánchez Sánchez dice que hay factores para que numerosos casos de pesca ilegal queden en la impunidad.
“Mucho tiene que ver con los protocolos que siempre discutimos en los comités, en los consejos de pesca, los protocolos de acción de las instituciones que siempre hemos peleado para que estén coordinados, para que sepan de qué se trata la pesca ilegal y el camino a seguir, por ejemplo, el que recibe la carga es el primer receptor”, indica.
“Si Canainpesca pasa inspección y agarra un producto ilegal en el mar, cuando llega a tierra tiene que pasarlo primero por el receptor, en este caso podría ser el municipio, la SSP, la Guardia Nacional o la Armada; lo que sigue es llevarlo al Ministerio Público para que se persiga este delito”, explica el dirigente.
A veces hay muchas brechas o descoordinación entre las autoridades, lo que hemos tratado es precisamente que se pongan en contacto todos y lograr una coordinación completa, dice.
“Cuando entró el gobernador en funciones se dio instrucciones para que se diera una iniciativa en el Congreso de la República para que se cambiaran las leyes, para que fueran más agresivas hacia la pesca furtiva”, señala.
En proceso
“Desgraciadamente no ha pasado nada con esa ley. Estamos todavía trabajando con los diputados tratando de que se pase porque hasta ahora si agarran a un pescador ilegal, la ley te dice que puede salir, siempre y cuando pague una multa y una fianza”.
“Lo que se está buscando es que al que agarren con pesca ilegal ya tenga una pena corporal, que no alcance una fianza o una multa”, dice.
El dirigente recalca que este es un tema de todos los sectores pesqueros, no solo de las cooperativas o las partes sociales o industriales”.
Sánchez Sánchez indica que la pesca ilegal es un problema en Yucatán no de ahora, sino desde hace años. “Muchas veces los mismos pescadores piensan que el hecho de salir a pescar sin permiso es legal y no es así”.
“Aunque la ley te permite tener una pesca de sustento, que son 10 kilos por persona, no te dice que traigas 100 kilos, no te dice que traigas 200”, apunta.
El líder de la Canainpesca considera que uno de los primeros puntos para bajar esos índices de ilegalidad es educar e informar, tener más inspección y vigilancia definitivamente son las partes medulares. “Primero reclamamos que faltaban más inspectores. Sí. Efectivamente siguen haciendo falta más inspectores”.
Vedas en Yucatán
También advierte que la pesca furtiva, aparte del impacto económico, afecta a las especies que están en veda.
“Es muy simple, en 1980 que fue el pico de la pesca de mero, llegamos hasta las 30,000 toneladas, ahora estamos pescando alrededor de 6,200 toneladas”, comparte.
“Es un dato de la temporada pasada. Obviamente esto tiene que ver por una sobreexplotación de la especie y porque hay pesca ilegal. El único producto que se ha mantenido con los volúmenes es el pulpo: tenemos picos que van de 15,000 toneladas a 30,000 toneladas, dependiendo la temporada y si no hay muchos problemas meteorológicos”,
Hay menos mero porque se han diezmado las poblaciones por esas pescas ilegales, recalca.
La pesca ilegal pone en riesgo a todo un sector económico del que depende entre el 70% y el 80% de los municipios costeros, señala Sánchez Sánchez.
Asimismo, recuerda que en este momento hay veda de pulpo, de langosta, tiburón, y desde hace años el pepino de mar y caracol blanco.
También añade que el caracol blanco ya tiene más de 30 años de veda y el pepino ya tiene aproximadamente 3 años que no se está pescando, “y no creo que se vaya a abrir pronto”.
“Tenemos que pensar desde la casa, enseñar a los niños el valor de las especies y que no es fácil ser un pescador, estar horas en el mar para traer un producto a un restaurante, a una casa, es muy complicado. Entonces hay que trabajar en la parte de la educación y la de la inspección y vigilancia con las autoridades”, subraya.